31 de enero de 2019

Weeki Wachee spring, Florida (1947)


Fuente: Wikipedia

Famosa por sus retratos de algunas de las celebridades de su tiempo, Toni Frissell (1907-1988) también es hoy muy recordada por sus fotografías tomadas durante la Segunda Guerra Mundial.

Realizada en 1947, Weeki Wachee spring, Florida no se inscribe en ninguna de las especialidades de su autora, pero es, sin duda, una de sus más conocidas obras, hasta el punto de haber sido portada de algunos álbumes musicales. 

Frissell donó esta fotografía a la Library of Congress, por lo que hoy se halla en el repositorio de una de las bibliotecas más famosas del mundo.

¡Feliz jueves!


30 de enero de 2019

Zakopane


Autor: Un Mundo Cultural

Considerada como una de las ciudades más bellas de Europa, Cracovia es un destino de obligada visita para los amantes de la cultura y el arte, no sólo por su centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, sino por zonas como Nowa Huta, un barrio en el que se puede revivir el pasado comunista de la ciudad y al que dedicamos unas líneas hace unas semanas.

Cracovia se halla, además, muy cercana a las Minas de sal de Wieliczka, un lugar que ha jugado un importante papel en la memoria colectiva polaca, y el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, tristemente célebre por haber sido uno de los principales escenarios en los que se aplicó la llamada solución final.

Un poco más lejos se halla Zakopane, una hermosa ciudad situada a los pies de los Montes Tatras, que puede visitarse en un día partiendo desde Cracovia.

Con una población cercana a los 30.000 habitantes, Zakopane es conocida como la capital de invierno de Polonia, no en vano ha sido sede de los mundiales de esquí nórdico en varias ediciones desde 1929, el año del crack bursátil en la Bolsa de Nueva York, que daría pie a la Gran Depresión americana y tendría efectos funestos en Europa, especialmente en Alemania, Austria y Polonia.

Antaño un pequeño pueblo que apenas si alcanzaba la cincuentena de habitantes, Zakopane es hoy una de las ciudades más turísticas de Polonia. En ello ha influido su privilegiada ubicación –se halla a una altura de más de 700 metros sobre el nivel del mar y se enmarca en el sistema alpino más pequeño del mundo, los Montes Tatras–, que en el siglo XIX atrajo al llamado turismo de balneario, lo que propició el crecimiento de la ciudad y la construcción de grandes villas que siguieron el modelo de arquitectura de madera típico de la zona y único en Polonia. Ya en el siglo XX, el papa Juan Pablo II –figura venerada en Polonia y gran amante de la ciudad– daría una gran popularidad a la zona con sus visitas relativamente frecuentes a Zakopane.

Si bien el viaje a Zakopane se puede antojar un tanto largo –aunque, independientemente del transporte escogido, las vistas durante el trayecto son espectaculares–, su centro histórico puede recorrerse en una sola jornada.

Autor: Un Mundo Cultural

Entre los mayores atractivos de Zakopane, además de sus pintorescas casitas de madera y su preciosa calle principal, Krupówki, la arteria comercial más importante de la ciudad, destacan las montañas Gubałówka y Butorowy Wierch –a las que se accede con funicular y desde las que se ofrecen unas vistas realmente espectaculares–; la Capilla Jaszczurówka, un prodigio arquitectónico en las afueras de la ciudad creado por Stanislaw Witkiewicz, pintor, escritor y arquitecto, considerado, además, el creador del estilo arquitectónico Zakopane; el mercado de Targ Pod Gubalowka, en el que pueden adquirirse toda suerte de productos locales, muchos de ellos hechos a mano, y degustar el queso de oveja ahumado típico de la región, el oscypek, que se sirve caliente y, si se desea, con mermelada de frutos rojos; la Iglesia de la Sagrada Familia, muy cercana al mercado, en la que se recuerda, en un retrato con su número de prisionero en Auschwitz, a Maximiliano Kolbe, un clérigo franciscano asesinado en el infausto campo de concentración; el cementerio de Pęksowy Brzyzek y, si se dispone de más tiempo del que nosotras tuvimos, el Museo Tatra.

La capilla Jaszczurówka. Autor: Un Mundo Cultural

Zakopane es, en definitiva, un lugar de obligada visita si se dispone de tiempo tras haber recorrido la bella Cracovia. Además, muy cerca de la Zakopane se halla Kościelisko, una preciosa aldea en la que, por un precio más que razonable, se pueden degustar platos típicos en restaurantes que, construidos por completo en madera, parecen sacados de un cuento de los hermanos Grimm.





29 de enero de 2019

La carta (1908)


Dedicado a nuestra maravillosa tía abuela. Siempre te llevamos en nuestros corazones. Nuestra infancia murió cuando tú partiste.

Fuente: Wikipedia

Nacido en San Petersburgo de padres franceses, el pintor Jean Béraud (1849-1935) tardó un tiempo en dedicarse a la profesión que le hizo célebre en vida.

Huérfano de padre a muy corta edad, Béraud no siguió los pasos de su progenitor –un escultor afincado en Rusia-, sino que apostó por la abogacía, carrera que, afortunadamente para los amantes del arte, no tardaría en abandonar.

La carta (1908), como buena parte de su obra, se encuentra, desgraciadamente, en manos privadas.

¡Feliz martes! 


28 de enero de 2019

La estatuilla (1921)


Fuente: Wikipedia

Iniciamos la semana recordando a uno de nuestros artistas favoritos, el pintor estadounidense William McGregor Paxton (1869-1941).

Como muchos de sus compatriotas con inquietudes artísticas, McGregor Paxton estudió en París y más tarde se adscribió a la corriente del impresionismo americano, aunque siempre profesó una profunda admiración por el pintor flamenco Johannes Vermeer (S.XVII), cuya obra no sólo estudió desde el punto de vista más técnico, sino que fue una fuente de inspiración constante para la suya propia.

La estatuilla (1921), uno de sus más conocidos trabajos, puede hoy contemplarse en el Smithsonian American Art Museum.

¡Feliz lunes! 


27 de enero de 2019

Sueño (1910)


Fuente: Wikipedia


Hace unos días recordábamos a Gertrude Käsebier, una fotógrafa con vocación tardía que, sin embargo, ha influido de manera notable en la obra de otros artistas, como Imogen Cunningham (1883-1976), a quien hoy dedicamos el post del día.

Cunningham forma ya parte de la historia del arte por sus fotografías de plantas, desnudos y paisajes industriales. Sin embargo, en vida fue muy reconocida por sus retratos de personajes de la alta sociedad.

Sueño, una de sus más conocidas obras, fue realizada en 1910. 

¡Feliz domingo! 



26 de enero de 2019

Recordando a Paul Newman


Fuente: Wikipedia

Tal día como hoy, hace 94 años, venía al mundo uno de los actores más carismáticos de la historia del Séptimo Arte, Paul Newman (1925-2008).
 
Su amplia trayectoria, sembrada de éxitos y galardones –incluyendo dos premios Oscar, uno honorífico y otro por El color del dinero– permite recordarle en un sinfín de títulos. En la efeméride de su nacimiento, no hemos escogido uno de sus más conocidos filmes, sino, por el contrario, un título menor que, sin embargo, es uno de nuestros preferidos, Dulce pájaro de juventud.

Fuente: Wikipedia

Dirigido por Richard Brooks y coprotagonizado por Geraldine Page y Shirley Knight, Dulce pájaro de juventud (1962) es una adaptación de la obra homónima del dramaturgo Tennesse Williams que previamente ya se había llevado a escena, con Page interpretando el mismo papel que más tarde recrearía en la gran pantalla. 

Con el tráiler de este film os dejamos hasta mañana.

 
¡Feliz sábado!





25 de enero de 2019

La ola (1896)


Fuente: Wikipedia

Pintor y profesor, William Adolphe Bouguereau (1825-1905) fue uno de los más reconocidos artistas de su tiempo, aunque, al final de su vida y en las décadas que sucedieron a su muerte, su trabajo llegó a ser despreciado y olvidado por las nuevas generaciones de pintores.

Entrada ya la segunda mitad del siglo pasado, su obra –de corte realista y deudora de elementos del neoclasicismo y del romanticismo- vuelve a ocupar un lugar destacado en la historia del arte -no en vano Bouguereau es uno de los máximos exponentes del academicismo.

La ola (1896) es una de sus obras más conocidas y hoy forma parte, desgraciadamente, de una colección privada.

¡Feliz viernes!


24 de enero de 2019

La familia Clarence White en Maine (1913)


Fuente: Wikipedia

A pesar de haberse iniciado tarde en su profesión, Gertrude Käsebier (1852-1934) llegó a convertirse en una de las fotógrafas más influyentes del siglo XX.

Famosa por sus retratos, entre los que se incluyen algunos muy célebres de indios norteamericanos, Käsebier ha sido fuente de inspiración para muchas fotógrafas, como, por ejemplo, Imogen Cunningham.

La familia Clarence White en Maine fue tomada hace más de un siglo, en 1913, y hoy se halla en el repositorio fotográfico de la Library of Congress

¡Feliz jueves! 


23 de enero de 2019

Museo Marc-Chagall


Autor: Un Mundo Cultural

Enclavados en un entorno geográfico privilegiado, los Alpes Marítimos franceses atrajeron la atención, durante el pasado siglo, de numerosos artistas, en su mayoría europeos. Entre ellos destaca el pintor de origen bielorruso Marc Chagall, quien, tras una vida azarosa enmarcada en diferentes escenarios europeos y también estadounidenses, escogió Niza para pasar sus últimos años.

Artista clave del siglo XX, Chagall participó activamente en la creación de su propio museo. De hecho, el precioso Museo Marc-Chagall –antiguamente conocido como Museo Nacional del mensaje Bíblico Marc-Chagall– es uno de los pocos espacios expositivos que han abierto sus puertas al público en vida del autor al que se consagran. Su inauguración en 1973 coincidió con el 86º cumpleaños de Chagall y en la actualidad, tras haber ido engrosando su importante fondo a lo largo de casi medio siglo, es considerado como el mayor depositario del legado del artista bielorruso.

Por todo ello, este museo, enclavado en el precioso y señorial barrio de Cimiez en Niza merece una visita por parte de todos los amantes que recalen en la ciudad francesa. Además, y como pasa casi siempre con los espacios expositivos dedicados al arte contemporáneo, este museo resulta atractivo no sólo por su contenido, sino por su continente, ya que el edificio que lo alberga, de una sola planta, fue diseñado por el arquitecto André Hermant y el jardín que lo rodea –en plena remodelación durante nuestra visita a Niza hace unos meses– es obra del paisajista Henri Fisch. Cabe además señalar que la construcción de este espacio museístico, auspiciada por el que fuera ministro de cultura en aquel entonces, el escritor André Malraux, se llevó a cabo con la idea de que el contenido del mismo pudiera ser expuesto en condiciones óptimas y en un espacio diáfano, inundado por el sol de la Costa Azul.

El núcleo del fondo permanente del museo lo constituyen diecisiete pinturas de gran formato a cuya realización consagró el artista bielorruso varios años para posteriormente donarlas al estado francés. Chagall, enamorado confeso de los textos bíblicos, se inspiró en tres libros del Antiguo TestamentoGénesis, Éxodo y El Cantar de los Cantares– para alumbrar este conjunto pictórico.


  Autor: Un Mundo Cultural

Las diecisiete piezas se hallan distribuidas en dos salas sumamente diáfanas que cuentan con amplios sillones para que, sentado, el visitante pueda deleitarse con la belleza de unas obras fascinantes en las que sorprende no sólo la interpretación de los textos bíblicos, sino la fuerza de trazo y esa explosión de color con la que el artista bielorruso dotó a la mayor parte de su producción pictórica.

Autor: Un Mundo Cultural

Si bien la visita al Museo Marc-Chagall se justifica por la contemplación de estas obras, no hay que olvidar que, gracias a las donaciones del artista, el espacio expositivo cuenta con otras piezas de notable interés, como bocetos, dibujos, gouaches, litografías, grabados, vidrieras, tapicerías, mosaicos, esculturas y otras pinturas, como el tríptico Résistance, Résurrection, Libération. Entre estos trabajos cabría destacar también las vidrieras que se hallan en el auditorio, inspiradas en la creación del mundo, o el mosaico dedicado al profeta Elías montado en un carro de fuego y rodeado por los símbolos del zodiaco, que se refleja en un pequeño estanque y puede verse a través de una ventana de vidrio de una de las salas.


Autor: Un Mundo Cultural

Lo único que echamos de menos en el recorrido propuesto por el espacio museístico, una experiencia que sólo podría calificarse como puro deleite visual, fue la ausencia de una de las más preciosas obras de Chagall, El paseo, un precioso oleo de gran formato que tuvimos ocasión de contemplar muy de cerca, en un muy corto espacio de tiempo, en dos lugares diferentes, en Málaga –en la exposición temporal Chagall y sus contemporáneos rusos, albergada en el Museo Ruso en 2017– y en Londres –en la increíble exposición Revolution: Russian Art 1917-1932, que aquel mismo año produjera la Royal Academy of Arts en el marco del centenario de la Revolución Rusa.


22 de enero de 2019

Emma y Federica Bankes de Soughton Hall (1869)


Fuente: Wikipedia

Hoy recordamos al pintor británico Henry Tanworth Wells (1828-1903).

Adscrito a la Hermandad Prerrafaelita, Wells llegó a convertirse, en 1870, en miembro de la prestigiosa Royal Academy of Arts.

Emma y Federica Bankes de Soughton Hall (1869), una de sus más conocidas obras, forma parte de una colección privada y, por lo tanto, sólo puede admirarse vía internet.

¡Feliz martes!


21 de enero de 2019

Isla Pagoda en la desembocadura del río Min (1870)


Fuente: Wikipedia

Empezamos la semana recordando al fotógrafo y geógrafo británico John Thomson (1837-1921).

Enamorado del Lejano Oriente, Thomson fue uno de los primeros fotógrafos occidentales en desplazarse al continente asiático y plasmar con su obra la vida y costumbres de sus gentes.

Tras diez años, Thomson regresaría a su país y llegaría a convertirse, por nombramiento de la reina Victoria, en el fotógrafo de la casa real británica.

Isla Pagoda en la desembocadura del río Min fue tomada en 1870, dos años antes de que Thomson abandonara para siempre el continente asiático y se estableciera de forma definitiva en su país. 

¡Feliz lunes!


20 de enero de 2019

Fantine (1886)


Fuente: Wikipedia

Despedimos esta semana con la pintora inglesa Margaret Bernardine Hall (1863-1910).

Viajera incansable, Hall pasó gran parte de su vida en París, ciudad en la que habría de producir la mayor parte de su obra. Desgraciadamente, casi todo aquel trabajo se encuentra hoy irremisiblemente perdido. 

Fantine (1886) –que afortunadamente se ha conservado para la posteridad- hace alusión directa al personaje creado por Víctor Hugo para su inmortal obra de Los miserables y fue pintada un año después del fallecimiento del gran escritor francés. 

Muy aclamada en su tiempo, Fantine puede hoy contemplarse en la Walker Art Gallery de Liverpool.

¡Feliz domingo! 


19 de enero de 2019

Edgar Allan Poe, “El cuervo” y Sir John Tenniel


Fuente: Wikipedia

Tal día como hoy, hace 210 años, nacía el escritor estadounidense Edgar Allan Poe (1809-1849).

Considerado como el inventor del relato detectivesco, Poe también sería una figura importante de la llamada literatura gótica

La impronta de Poe sigue hoy tan viva como antaño, ya que son numerosos los artistas que se han inspirado, ¡y siguen inspirándose!, en su obra, adaptada en innumerables ocasiones en formatos varios, incluso apps. 

Entre los relatos más famosos del escritor americano destaca El cuervo, una historia de terror que contó para sus primeras ediciones con las ilustraciones del famoso dibujante Sir John Tenniel (1820-1914), recordado especialmente por su creación de Alicia –que Walt Disney casi calcaría, por cierto– en Alicia en el país de las maravillas y A través del espejo y lo que Alicia encontró allí del escritor, matemático y fotógrafo Lewis Carroll (1832-1898).

La ilustración con la que hoy recordamos al gran escritor fue realizada por Tenniel en 1858 y se incluye en la edición de El cuervo de aquel año.

¡Feliz sábado!


18 de enero de 2019

Cuando finaliza la jornada de trabajo (1877)


Fuente: Wikipedia


Hoy recordamos al fotógrafo inglés Henry Peach Robinson (1830-1901). 

Robinson, que inició su carrera artística como pintor de la escuela prerrafaelita, se inició en el campo fotográfico en 1857, llegando a convertirse en un auténtico pionero del fotomontaje. 

Cuando finaliza la jornada de trabajo (1877), resultado de la combinación de seis negativos diferentes, es una de sus más conocidas obras y hoy puede verse en el The J. Paul Getty Museum.


¡Feliz viernes! 


17 de enero de 2019

Cafetería en Tophane


Fuente: Wikipedia

Nacido en Estambul durante la época del Imperio Otomano, el pintor Mgirdic Civanyan (1848-1906) procedía de una familia de artistas de ascendencia armenia.

A pesar de sus estancias en Roma, Odesa y San Petersburgo –en estas dos últimas ciudades vivió exiliado como consecuencia de las llamadas masacres armenias perpetradas en el extinto Imperio Otomano-, Civanyan dedicó gran parte de su obra a la ciudad que lo viera nacer.

Cafetería en Tophane, realizada a finales del siglo XIX, es un ejemplo de ello y hoy puede contemplarse en el Museo de Pera en Estambul.

¡Feliz jueves!


16 de enero de 2019

La mujer en la ventana



La literatura ha sido, es y, muy probablemente, siempre será una fuente de inspiración inagotable para guionistas y directores cinematográficos. Prueba de ello es que muchas de las obras más importantes del Séptimo Arte se han basado, de forma más o menos fidedigna, en obras literarias, muchas de ellas clásicos incontestables y, en no menos ocasiones, en libros que no resistieron el paso del tiempo y cayeron irremediablemente en el olvido. 

La mujer en la ventana –primera novela del escritor A.J. Finn y éxito rotundo en ventas el pasado año, auspiciado en parte por las críticas positivas de Stephen King– resulta novedosa por inspirarse en clásicos incontestables del cine, algunos de los cuales, además, se basaron a su vez en originales literarios.

Adscrita al género negro, La mujer en la ventana relata la historia de Anna Fox, una psicóloga infantil que, como consecuencia de un fuerte cuadro de estrés postraumático, vive recluida en su casa en Nueva York, bebe en demasía y se automedica sin control alguno, chatea con desconocidos con los que comparte su paralizante agorafobia, visiona una y mil veces clásicos cinematográficos y, sobre todo, sin el más mínimo atisbo de pudor o respeto a la privacidad ajena, espía de manera obsesiva a sus vecinos. 


Una noche, durante una de sus sesiones de espionaje, para las que cuenta con una sofisticada cámara fotográfica, Anna es testigo, o cree serlo, de un incidente escalofriante. A partir de ese momento, que en la novela se hace esperar, aunque se intuya desde la primera página, se inicia un auténtico vía crucis para la protagonista, a quien nadie parece creer y que, por lo tanto, llegará a cuestionarse si lo que creyó ver fue real o, por el contrario, fue fruto de las alucinaciones originadas por su ingesta masiva de alcohol combinado con medicamentos varios.

La mujer en la ventana cuenta con todos los mejores ingredientes del género para resultar interesante a los lectores amantes de la novela negra, a saber, atmósfera envolvente, buen ritmo narrativo –aun a pesar de su lento arranque–, diálogos cortos y más de un giro inesperado de guion. Como novedad, ofrece también al lector un desenlace creíble y en el que todas las piezas de su enrevesado puzle encajan casi a la perfección.

Además de todo ello, Finn, alias tras el que se esconde Daniel Mallory, un reputado editor neoyorkino, también consigue, en esta primera aventura literaria, alumbrar un personaje bien construido y en absoluto plano, algo en lo que ha debido influir, sin duda, su amplio conocimiento de la obra de Patricia Highsmith –a la que dedicó su tesis– y también su propia experiencia vital, pues Finn padeció durante años agorafobia y depresión.

Donde La mujer en la ventana resulta más interesante, no obstante, es en su apuesta por insertar diálogos de algunos filmes clásicos del género del suspense en el propio desarrollo de su historia. Entre esos films destaca, por supuesto, La ventana indiscreta, a la que no sólo se alude en el título, sino a la que también se homenajea en una suerte de adaptación en la que Anna asume el papel que James Steward bordara hace más de medio siglo bajo la batuta del gran mago del suspense, Alfred Hitchcock. Otros filmes que contribuyen igualmente en la construcción del relato de Finn son, sin duda, Vértigo, también dirigida por Hitchcock y protagonizada por Steward –y no incidiremos más en este punto por no incurrir en un odiado spoiler– y, sobre todo, aunque a priori no lo parezca, Luz que agoniza, un magnífico film dirigido por George Cukor y protagonizado por Ingrid Bergman en el que la actriz sueca encarnaba a una mujer a punto de franquear el abismo insondable de la locura.

Lectura, en definitiva, recomendable para los amantes del género, La mujer en la ventana cuenta ya con una adaptación cinematográfica. Será interesante comprobar cómo se recrea en la pantalla una novela que resulta todo un homenaje al cine de suspense más clásico.



15 de enero de 2019

Circus, Budapest (1920)


Fuente: Wikipedia

Hoy recordamos al fotógrafo húngaro André Kertész (1894-1985).

Considerado como una de las más influyentes figuras del fotoperiodismo, Kertész cosechó en vida un gran éxito y fue merecedor de numerosos premios y alabanzas. A pesar de ello, el artista húngaro nunca se consideró lo suficientemente valorado.

Circus, Budapest, perteneciente a su etapa húngara –Kertész emigraría a París en 1925,- fue tomada el 19 de mayo de 1920.

¡Feliz martes!


14 de enero de 2019

Humphrey Bogart in memoriam


Imagen promocional del film. Fuente: Wikipedia

Tal día como hoy, hace 62 años, fallecía víctima de un cáncer de garganta uno de los galanes de los años dorados de Hollywood, Humphrey Bogart.

Con una carrera repleta de papeles inolvidables en filmes ya clásicos, Bogart ganaría un Oscar en 1951 por su interpretación de Charlie Allnut en la preciosa La Reina de África, largometraje dirigido por John Houston y coprotagonizado por la inolvidable Katherine Hepburn.

Si no habéis visto el film, quizá éste sea un buen momento para hacerlo. Para ir abriendo boca, os dejamos con el tráiler.


No podemos concluir sin citar, por supuesto, Casablanca, considerada como una de las mejores películas de la historia y en la que el actor estadounidense encarnó el papel por el que más se le recuerda. A ella le dedicamos, hace unos años, uno de nuestros posts cinéfilos. Os animamos también a verla o redescubrirla.

¡Feliz lunes!


13 de enero de 2019

Otoño (1893)


Fuente: Wikipedia


Despedimos la semana con el escritor y pintor impresionista Piotr Nilus (1869-1943).

Procedente de una familia de ascendencia suiza, Nilus nació durante la época del Imperio Ruso en una ciudad que hoy forma parte de la actual Ucrania. 

Impelido a emprender el camino del exilio tras formarse en la hoy extinta Unión Soviética, Nilus se afincó en París, ciudad en la que seguiría ejerciendo como pintor y escritor y donde habría de pasar el resto de sus días.

Su obra Otoño (1893) pertenece a la etapa anterior a su exilio parisino y hoy puede contemplarse en el Museo de Bellas Artes de Odesa en Ucrania.


¡Feliz domingo!



12 de enero de 2019

Los primeros pasos (1893)


Fuente: Wikipedia

Antes de convertirse en el primer conservador de la Galería Nacional de Grecia, el pintor griego Georgios Jakobides (1853-1932) residió durante casi dos décadas en Alemania, llegando a convertirse en uno de los más importantes representantes de la llamada Escuela de Múnich.

Si bien Jakobides inmortalizó con sus pinceles a importantes personalidades griegas de su época, sus más famosas obras están protagonizadas por niños. 

Los primeros pasos fue realizada en 1893 y, como muchos de sus trabajos, forma parte de una colección privada.

¡Feliz sábado!


11 de enero de 2019

La lectura (1863)


Fuente: Wikipedia

Hoy fijamos nuestra atención en un singular artista, Olimpio Alejandro Aguado (1827-1894), más conocido como el Conde Olympe.

De origen sevillano, aunque nacido en Francia, el Conde Olympe mostró desde temprana edad su amor por el mundo de la imagen, llegando a convertirse en uno de los fundadores de la Société française de photographie.

La obra de Olympe - considerado como un pionero en la técnica de la ampliación fotográfica- ha sido objeto de numerosas exposiciones y hoy se halla repartida en prestigiosos espacios museísticos, como el Musée d’Orsay, donde se puede contemplar La lectura (1863).

¡Feliz viernes!


10 de enero de 2019

Después del baño (1881)


                                     Fuente: Wikipedia

Hoy recordamos al pintor y escultor francés Jean-Léon Gérôme (1824-1904).

Con una obra prolífica y repartida entre los mejores museos del mundo, Gérôme es considerado como uno de los más importantes pintores del academicismo más tradicional, habiendo influenciado, además –y gracias a su labor como docente-, a numerosos y reconocidos artistas.

Después del baño (1881), inscrita en la temática del orientalismo que tanto gustara a los pintores del siglo XIX, no se puede contemplar, sin embargo, en museo alguno, pues en la actualidad forma parte de una colección privada.

¡Feliz jueves!


9 de enero de 2019

Mad Men



Fuente: Wikipedia

Si bien nunca llegó a convertirse en un auténtico éxito de masas, Mad Men consiguió atraer, durante sus ocho años en antena, la atención de buena parte de la crítica especializada que, dividida, la ensalzó hasta encumbrarla o bien la tachó de anodina y lenta cuando no de pretenciosa. Sea como fuere, de lo que no cabe duda es de que Mad Men se hizo con una notable legión de adeptos y un buen número de galardones a lo largo de los años, lo que propició que una cadena tan encasillada como AMC consiguiera su propio nicho en la producción de series de autor.

Centrada en el mundo de la publicidad en la Nueva York de los años 60 del pasado siglo, Mad Men se emitió por primera vez en el verano del ya lejano 2007. Su guionista, Matthew Weiner, procedía de HBO, cadena para la que había trabajado con Los Soprano pero que, en una decisión que más de un directivo ha debido lamentar, rechazó su nuevo guion para una serie que, a priori, no ofrecía más atractivo que la nostalgia de una década destacada en la historia de Estados Unidos.


Mad Men se reveló, sin embargo, como una de las series de autor más relevantes de las últimas décadas. De hecho, su factura de corte clásico, su ausencia de ampulosidades, sus tramas impecablemente bien urdidas, sus escasas escenas de relleno –tan habituales en casi cualquier serie– y sus abundantes e ingeniosos diálogos –muchos de ellos dignos de figurar en los anales de la historia de la televisión– hicieron de ella una serie de culto que todo cinéfilo debería ver, al menos, una vez en la vida.

A todo ello habría que añadir que Mad Men cuenta con una cuidadísima ambientación –se han vertido ríos de tinta sobre la evolución del mobiliario y vestuario de sus personajes, amén del exceso en el consumo de tabaco y alcohol en una época en la que ya se intuían los afectos adversos del primero. La serie, además, también se halla sumamente bien documentada a nivel histórico, lo que permite que se engarcen a la perfección acontecimientos reales con las historias de sus personajes, principales y secundarios –en este sentido, destacan especialmente los capítulos en los que se rememora el asesinato de John Fitzgerald Kennedy y, años más tarde, los de su hermano Robert y de Martin Luther King, el suicidio de Marilyn Monroe o la llegada del hombre a la luna.

Mad Men también destaca por su increíble reparto, con intérpretes tan versátiles como Elizabeth Moss, John Slattery, Christina Hendricks y, por supuesto, Jon Hamm y January Jones, matrimonio en la ficción, cuyas caracterizaciones respectivas evocan con fuerza a galanes de antaño como Cary Grant y a la glamurosa y siempre recordada Grace Kelly.

No sería justo no mencionar, por otra parte, el pulso narrativo de Mad Men, alejado por completo de excesos y momentos estelares, sin que por ello la serie resulte lenta o sus tramas carezcan de interés. Uno de los grandes atractivos de la serie radica, de hecho, en que buena parte de los acontecimientos que afectan a sus personajes se fragüen entre bastidores, sin que exista ningún capítulo que retome el momento exacto en el que concluyó el precedente.

A pesar de todo lo que antecede, donde Mad Men resulta verdaderamente excelsa es, no obstante, en la disección de sus numerosos personajes –sujetos, todos ellos, a los vaivenes vitales, anhelos, ambiciones y dudas de cualquier mortal– especialmente de Don Draper, un exitoso creativo publicitario hecho a sí mismo pero consumido por un pasado que trata, a toda costa, de esconder, y de su pupila, Peggy Olson, una joven secretaria que acabará, no sin numerosas dificultades, frustraciones y esfuerzos, convirtiéndose en una suerte de alter ego de su mentor en un mundo, el de la publicidad, entonces intrínsecamente masculino. La historia de superación y esfuerzo de las protagonistas de Mad Men merecería, de hecho, un post adicional, ¡que no descartamos!



8 de enero de 2019

Mujer de pescador cosiendo (1890)


Fuente: Wikipedia


La pintora danesa Anna Ancher (1859-1935) fue una artista adelantada a su tiempo. Formó parte de la colonia de artistas bautizada con el nombre de Pintores de Skagen, se formó en París y, obviando los convencionalismos, continuó con su labor como pintora tras casarse –por cierto, con otro pintor de la colonia a la que pertenecía, Michael Peter Ancher.

Mujer de pescador cosiendo (1890) es una muestra de la predilección que la artista siempre profesó a la pintura de interiores. La bella obra puede hoy contemplarse en el Randers Kunstmuseum en Dinamarca.


¡Feliz martes!


7 de enero de 2019

Madame Recamier (1805)


Fuente: Wikipedia

Hoy recordamos al pintor francés François Gérard (1779-1837), uno de los artistas más prolíficos y conocidos de su tiempo, hasta el punto de convertirse en el pintor oficial de Luís XVIII.

En 1805, Gérard retrató a una de las mujeres más influyentes de la época, Juliette Récamier, organizadora de un, por entonces, muy conocido salón literario. La bella obra, titulada Madame Récamier, puede hoy contemplarse en el parisino Musée Carnavalet.

¡Feliz lunes!


6 de enero de 2019

El Barba Azul de Gustave Doré



  Fuente: Wikipedia

Mucho antes de que Walt Disney adaptara gran parte de los cuentos con los que todo niño occidental ha crecido, el escritor francés Charles Perrault (1628-1703) ya los había plasmado en formato literario tras haberlos recogido de la tradición oral. 

Aun dulcificados por el autor galo, muchos de esos cuentos distan bastante, sin embargo, del final feliz que Disney impusiera en toda su obra. Muestra de ello son las ilustraciones que acompañaran los textos de Perrault, muchas de ellas firmadas por el polifacético artista francés Gustave Doré (1832-1883), de cuyo nacimiento se cumplen hoy 187 años.

Entre las ilustraciones de Doré para los cuentos de Perrault destaca una realizada para el que posiblemente sea uno de los cuentos más siniestros jamás narrados y al que, lógicamente, Disney jamás prestó atención, Barba Azul. Esta ilustración pertenece a la obra Les Contes de Perrault, dessins par Gustave Doré, editada por Pierre-Jules Hetzel en 1862.


¡Feliz domingo!


5 de enero de 2019

La tempestad (1880)



Fuente: Wikipedia
El pintor francés Pierre Auguste Cot (1837-1883) paladeó en vida las mieles del éxito gracias a sus retratos, que conforman la mayor parte de su obra. No obstante, hoy día se considera que sus trabajos más representativos son La primavera y La tempestad.
La tempestad (1880) es, sin duda, una de las mejores obras en las que se puede apreciar el enorme talento de un artista que llegaría a ser nombrado Caballero de la Legión de Honor en su país.

Para fortuna de los amantes del arte, La tempestad puede contemplarse en el inigualable Metropolitan Museum of Art.

¡Feliz sábado!




4 de enero de 2019

Kentucky Flood (1937)



Fuente: Wikipedia

Hoy recordamos a la fotógrafa norteamericana Margaret Bourke-White (1904-1971), una artista no sólo célebre por su trabajo, sino por ser la primera mujer corresponsal de guerra y, también, la primera persona extranjera a la que la antigua Unión Soviética permitiera fotografiar su industria. Bourke-White, además, fue la primera mujer contratada por la emblemática revista Life.

Kentucky Flood (1937) es posiblemente su obra más famosa y se constituye, sin lugar a dudas, como una de las imágenes más ilustrativas sobre las desigualdades sociales y raciales en EE.UU, décadas antes de que tuviera lugar el Movimiento por los Derechos Humanos.

¡Feliz viernes!


3 de enero de 2019

Ophelia (1863)



Fuente: Wikipedia

Personaje trágico surgido de la pluma de William Shakespeare para su inmortal Hamlet, Ofelia fue protagonista recurrente de muchas obras adscritas a la corriente prerrafaelita, un movimiento artístico que, a pesar de su corta vida, ha dejado una impronta imperecedera en el mundo artístico británico.

Entre los artistas que inmortalizaron a la malograda Ofelia, destaca, sin duda, el pintor e ilustrador británico Arthur Hughes (1832-1915), miembro de aquélla corriente que, aglutinada por pintores, poetas y críticos, se autodenominaría Hermandad Prerrafaelita.

Hughes llegaría a pintar a Ofelia dos veces. Para la ocasión hemos escogido el retrato que realizara en 1863, una obra significativa de la corriente artística a la que se adscribe y que hoy, para fortuna de los amantes del arte –pues gran parte de la producción artística prerrafaelita se halla en manos de coleccionistas privados–, puede contemplarse en el Ashmolean Museum de Oxford.

¡Feliz jueves!


2 de enero de 2019

Nowa huta



Dedicado a nuestra querida Linda. Tu existencia fue un regalo

  
No son pocos los alicientes que ofrece Cracovia a los amantes de la cultura y la historia. Muchas veces, sin embargo, la falta de tiempo o una mala planificación alejan a los visitantes de la antigua capital de Polonia de Nowa Huta, un barrio hoy de moda que en su día, con sus amplias avenidas, edificios funcionales, ciclópeas esculturas y su tonalidad grisácea –un tanto suavizada, no obstante, por amplias zonas verdes y parterres de flores ̶  es una de las mejores muestras del diseño urbano comunista.

Acceso a la antigua acería. Autor: Un Mundo Cultural

De hecho, concebida por el gobierno polaco como un ejemplo del modelo soviético y, por ende, alejada por completo de Cracovia  ̶ urbe que cobija monumentos históricos de incalculable valor, hogar, hoy y entonces, de numerosos artistas e intelectuales y donde, al igual que el resto del país eslavo, tenía cabida una religiosidad fervorosa ̶ , Nowa Huta fue construida entre 1949 y 1959 por sus propios habitantes, ciudadanos llegados del resto del país atraídos por la promesa de una vivienda y un empleo en la acería en torno a la cual se erigiría la nueva ciudad.

Avenida de las Rosas. Autor: Un Mundo Cultural

En un principio, Nowa Huta debía acoger a cien mil habitantes, pero la llegada masiva de obreros, que huían de las zonas sumidas por escombros de un país recién salido de la guerra, propició que la nueva ciudad se anexionara en unos pocos años a Cracovia, creciera de forma desmedida y se abandonara un diseño que, aún de corte netamente comunista, se inspiraba en el trazado radial parisino.

A pesar, sin embargo, del empeño de las autoridades soviéticas por convertir la nueva ciudad en un ejemplo de gran urbe comunista, Nowa Huta se convirtió muy pronto en escenario de numerosas huelgas, levantamientos y protestas, la mayor parte de ellas auspiciadas por el Movimiento Solidaridad, una confederación sindical creada en los años ochenta de pasado siglo que, actuando en la clandestinidad, se convirtió en la bestia negra del comunismo en Polonia. Entre las más famosas protestas cabría destacar la relacionada con la construcción de una iglesia, pues Nowa Huta fue concebida como una ciudad sin religión, algo que no deja de sorprender en un país tan profundamente católico como Polonia y que en este caso daría lugar a la construcción de una de las iglesias de más curiosa arquitectura de toda Europa.

No extraña, por tanto, que, tras la caída del comunismo, las calles de Nowa Huta empezaran a cambiar de nombre y los de Stalin y Lenin dejaran paso a los del Papa Juan Pablo II, a quien se venera en todo el país, o el de Ronald Reagan, figura muy estimada en Polonia. A ello habría que añadir la progresiva desaparición de los elementos más ostentosos del régimen, como una gigantesca estatua de Lenin, ubicada en una de las principales arterias de la nueva ciudad, que, tras permanecer unos años a la intemperie en un lugar cercano, fue adquirida por un coleccionista sueco que la acabó colocando en un parque de atracciones privado.

Réplica exacta de la derrocada estatua. Autor: Un Mundo Cultural

Dada la gran extensión del barrio -Nowa Huta se divide hoy en cinco distritos y alberga a unos 220.000 habitantes-, resulta más que recomendable acudir a un guía local para adentrarse por sus calles. Huyendo de los tours servidos por los operadores más comerciales, nosotras nos decantamos por Crazy Guides, una brillante iniciativa cultural, digna, de hecho, de uno de nuestros Investigadores Culturales, que se ha especializado en los tours más originales que hoy se ofrecen en Cracovia.

Un sin par Trabant. Autor: Un Mundo Cultural


Así pues, de la mano de una magnífica guía, Karolina, y a bordo de un Trabant, un vehículo emblemático de la era comunista, pudimos recorrer los principales puntos de la soñada urbe soviética. La primera parada fue la Avenida de las Rosas, donde pudimos apreciar la diferencia entre los bloques en los que vivían los obreros y los que ocupaban cargos relevantes del partido -no, el comunismo no abolió las clases sociales-, y donde, en un bar típico de la época, por el que no pasan los años y que cuenta con una réplica exacta de la derrocada estatua de Lenin, degustamos un vodka, incluido en el precio de la visita, mientras contemplábamos fotografías de la época. El resto del tour, principalmente en coche y siempre aderezado con las explicaciones de nuestra muy documentada guía, incluyó recalar en otros puntos emblemáticos, como la acería ArcelorMittal, la curiosa Iglesia del Arca del Señor o monumentos cuanto menos curiosos, entre los que destaca un tanque ubicado a pie de calle, justo frente a un edificio de viviendas.


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