7 de julio de 2019

Lozna. Casa del pueblo (1908)


Fuente: Wikipedia

Tal día como hoy, en 1887, nacía en Vitebsk, Bielorrusia, uno de los pintores más interesantes del siglo XX, Marc Chagall (1887-1985).

En nuestra última entrada del verano, le recordamos con una de sus más bellas obras, Lozna. Casa del pueblo, trabajo realizado en 1908 y hoy en poder de la Tretyakov Gallery.

Si queréis conocer mejor la obra de este pintor, os recomendamos una visita al fantástico Museo Marc-Chagall en Niza, al cual dedicáramos, por cierto, una noticia el pasado mes de enero.

¡Feliz domingo y feliz verano! ¡En septiembre regresaremos con fuerzas renovadas! 




6 de julio de 2019

Mujer con un león (1919)


Fuente: Wikipedia

Damos inicio al fin de semana de la mano del pintor francés Émile Friant (1863-1932).

Artista precoz, Friant empezó a exponer su obra con tan sólo 15 años. No mucho después se trasladaría a París, donde alcanzaría gran fama.

Entre su trabajo, de corte realista, destaca Mujer con un león, realizada en 1919 y hoy en poder de un coleccionista privado.

¡Feliz sábado! 



5 de julio de 2019

El sueño


Fuente: Wikipedia

Iniciamos el día con el pintor francés Gustave Courbet (1819-1877).

Considerado como el fundador del realismo, Courbet destacó en su tiempo por el verismo conferido a los múltiples cuadros de desnudos que hoy engrosan su valioso legado artístico.

Entre aquéllos destaca, por las lecturas que se derivan de su contemplación y, sin duda, por la maestría del pintor en su ejecución, El sueño, realizado en 1866 y hoy albergado –que no mostrado al público, sin embargo– en el parisino Petit Palais.

¡Feliz viernes! 


4 de julio de 2019

La inundación. Pintor copiando un cuadro en el Museo del Louvre (1910)


Fuente: Wikipedia

Hoy recordamos al pintor francés Louis Béroud (1852-1930).

Artista precoz, Béroud empezaría, con tan sólo 21 años, a exponer su obra en el emblemático Salón de París.

De corte realista, gran parte de su producción artística sería ambientada y facturada en el propio Museo del Louvre. Ejemplo de ello es su magnífica La inundación. Pintor copiando un cuadro en el Museo del Louvre, realizada en 1910. A pesar de su temática, esta obra no se halla, sin embargo, ni en el magnífico museo parisino ni en espacio museístico alguno, pues forma parte de una colección privada. Afortunadamente, a los amantes del arte siempre nos quedará Internet.

¡Feliz jueves! 




3 de julio de 2019

Rocketman



Trufado de clichés, el biopic es muy posiblemente uno de los géneros cinematográficos más clásicos en su estructura y desarrollo narrativo. Por ello, un film basado en la vida y obra de un artista todavía vivo no parece, a priori, que vaya a convertirse en un largometraje de culto, sino más bien en un producto de consumo rápido, sin ningún otro cometido que el de satisfacer a las legiones de los más devotos fans del homenajeado, máxime cuando éste ha participado activamente en la producción del film.

Rocketman, centrado en el auge y caída ¡momentánea! de Elton John es, por el contrario, todo un hallazgo cinematográfico que, aun siendo fiel a los ingredientes más comunes del género biográfico, depara no pocas sorpresas al espectador sibarita, independientemente del agrado que pueda merecerle el músico británico.


La dirección del film ha corrido a cargo de Dexter Fletcher, un actor que conoció cierto reconocimiento entre el público joven de la España de la década de los noventa por su papel protagonista en la serie La pandilla plumilla y que ha acabado especializándose en la dirección de musicales. De hecho, fue precisamente Fletcher quien se hiciera cargo de la celebrada Bohemian Rhapsody tras el despido de su director.

Articulada a base de flashbacks, Rocketman sigue los pasos de Reginald Kenneth Dwight, más tarde conocido con el nombre artístico de Elton John, desde su infancia en el seno de una familia desestructurada hasta su caída en los infiernos tras recorrer un largo camino de abusos de sustancias varias y adicción al sexo.

Esa espiral de autodestrucción se va desgranando en el film mediante una increíble sucesión de números musicales, tan brillantemente coreografiados que evocan, sin desmerecer un ápice, a los espectáculos clásicos de Broadway y del West End londinense.

Rocketman, además, destaca por haber sabido integrar en el guion algunos de los grandes éxitos de Elton John, que sirven al director para retratar diferentes situaciones y estados de ánimo de su principal protagonista, lo que obliga a sus actores a cantar. Esa fórmula brinda escenas brillantes, como la que describe uno de los momentos más dramáticos de la infancia del músico inglés y en la que intervienen la siempre increíble Bryce Dallas Howard –en el papel de madre del artista– y la inigualable Phyllida Law –interpretando a su abuela.

Sin embargo, lejos de sucumbir al dramatismo desaforado que muchas veces, demasiadas, conllevan las historias de autodestrucción y posterior redención, Rocketman destaca por su original formato y por saber combinar, sin que las costuras se noten demasiado, música con fantasía desbordante –como no podía ser menos en un film dedicado a un maestro del glam tan ostentoso–, con un punto de realismo mágico que casa a la perfección con el tono del film.

Sería injusto, no obstante, no mencionar otros puntos fuertes de este largometraje que, por lo ya descrito, se constituye como una rara avis. Entre esos elementos cabría destacar el increíble diseño de producción, con una paleta cromática de las que permanecen en la retina por mucho tiempo, y un cuidadísimo vestuario, especialmente el lucido por el principal protagonista, que es una recreación exacta de algunos de los modelos más estrambóticos que Elton John ha lucido a lo largo de su carrera artística.

Sin embargo, si hay algo en lo que Rocketman brilla por encima de todo y enriquece el conjunto de la obra es, sin duda, la portentosa interpretación de todo su plantel de actores, especialmente, y por el peso de su personaje, del increíble Taron Egerton, que consigue meterse tanto en la piel del artista británico que, tras haber visionado el film, al espectador le va a costar distinguirlo del siempre único Elton John.


2 de julio de 2019

Autorretrato en la Villa Médicis (1817)


Fuente: Wikipedia

Hoy recordamos al pintor francés Léon Cogniet (1794-1880).

Adscrito a las corrientes del romanticismo y del neoclasicismo en sucesivas etapas creativas, Cogniet es especialmente recordado por la temática histórica y retratista de sus obras.

Entre esas últimas se encuentra su conocido Autorretrato en la Villa Médicis, realizado en 1817 y hoy en poder del Cleveland Museum of Art.

¡Feliz martes! 


1 de julio de 2019

Los cosechadores (1892)


Fuente: Wikipedia

Iniciamos la semana con el pintor francés Charles Angrand (1854-1926).

Gran amigo de George Pierre Seurat –considerado como el creador del neoimpresionismo–Angrand adscribió la mayor parte de su obra a esa corriente artística, llegando a ser, junto con Seurat y otros celebrados pintores, uno de los fundadores del Salon des Indépendants.

Los cosechadores (1892), que hoy puede contemplarse en el Museum of Fine Arts Houston, es, sin duda, una de las obras más famosas de Angrand.

¡Feliz lunes! 




30 de junio de 2019

Jóvenes a la orilla del mar (1879)


Fuente: Wikipedia

Finalizamos la semana con el pintor francés Pierre Puvis de Chavannes (1824-1898).

Sumamente admirado en su época –aunque también contara con detractores, especialmente entre los artistas impresionistas–, Puvis de Chavannes llegó a cofundar la Société National des Beaux-Arts, de la que también sería presidente.

Su obra, adscrita a la corriente del simbolismo francés, fue muy apreciada por pintores de la talla de Picasso o Gauguin. Entre sus trabajos destaca Jóvenes a la orilla del mar (1879), que actualmente pende de las paredes del fantástico Musée d’Orsay.

¡Feliz domingo! 




29 de junio de 2019

El harem (1850-1852)


Fuente: Wikipedia

Iniciamos la semana con el pintor francés Théodore Chassériau (1819-1856).

Si bien nacido en la actual República Dominicana, Chassériau pasaría la mayor parte de su vida en París, donde, desde una edad muy temprana, daría muestras de su enorme talento como pintor. De hecho, y con tan sólo 16 años, abriría su propio taller.

Entre su obra, de temática variada y adscrita a la corriente del romanticismo, destaca, El harem (1850-1852), hoy en poder de un coleccionista privado.

¡Feliz sábado! 


28 de junio de 2019

Joven con un pavo real (1895)


Fuente: Wikipedia

Hoy recordamos al pintor francés Edmond Aman-Jean (1858-1936).

Adscrito a la corriente del simbolismo, Aman-Jean, como muchos otros artistas franceses de su tiempo, mostró un especial interés por el arte japonés, entonces muy en boga, tanto en el país vecino como en otros muchos países europeos.

Entre su obra, compuesta principalmente por retratos y murales en emblemáticos edificios públicos –como la Sorbona–, destaca Joven con un pavo real (1895), que hoy puede contemplarse en el Musée des Arts Décoratifs (el parisino Museo de las Artes Decorativas).

¡Feliz viernes! 


27 de junio de 2019

El Jardín de las Delicias (1480-1505)


Fuente: Wikipedia

Iniciamos el día con el pintor neerlandés Jheronumus Bosch, más conocido como El Bosco (1450-1516).

Hijo y hermano de pintores, El Bosco se inició muy pronto en la profesión que inmortalizaría su nombre y que haría de él uno de los pintores más influyentes de todos los tiempos. Pieter Brueghel el Viejo, Pieter Huys, Max Erns o Dalí son, de hecho, algunos de los consagrados pintores que hallaron en la obra de El Bosco una fuente de inspiración.

La monumental El Jardín de las Delicias (realizada entre 1480 y 1505) es, muy posiblemente, la obra más conocida de El Bosco y hoy puede contemplarse –gracias a la compra de Felipe II, un gran admirador del pintor– en el Museo del Prado.

¡Feliz jueves! 


26 de junio de 2019

Fedra


Folleto de la obra

Hija de Minos, rey de Creta, y de Pasifae, madre del minotauro, Fedra contrajo matrimonio con Teseo, rey de Atenas, con quien engendraría dos hijos. Atrapada en una relación sin amor, que, al parecer, habría gestado su propio hermano Deucalión, Fedra acabaría enamorándose perdidamente de su hijastro Hipólito, lo que la abocaría a un final trágico y a convertirse en uno de los personajes de la mitología griega que más ha atraído a escritores y a artistas a lo largo de la historia.

El primero en recoger por escrito este mito fue Eurípides allá por el año 430 a.C. Tras él, muchos otros autores han abordado la historia de la malograda princesa cretense, dotando al mito de diferentes matices e, incluso, interpretaciones. Entre ellos destacan Séneca, Racine, Miguel de Unamuno, Salvador Espriu, Raúl Hernández Garrido o la malograda dramaturga británica Sarah Kane, cuya adaptación teatral del mito, a mediados de los años noventa del pasado siglo, suscitara no poca controversia por la inclusión de una escena de alto voltaje sexual.

Siguiendo la estela de esos autores consagrados, también el dramaturgo Paco Becerra, ganador del Premio Nacional de Literatura Dramática, ha querido acercarse al mito para interpretarlo de una manera muy próxima, si bien rabiosamente única, a esa primera versión de la obra de Eurípides que el autor griego, por presión popular, acabaría descartando.

Dirigida por Luis Luque, con quien Becerra conforma uno de los tándems más consolidados del panorama teatral español, Fedra fue estrenada el pasado año en un escenario de lujo y en el marco del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, donde obtuvo el aplauso, prácticamente unánime, de público y crítica.

Tras su paso por la ciudad extremeña, Fedra inició una gira por España que ahora, con su estreno en el Teatre Goya, la ha hecho recalar por segunda vez en la Ciudad Condal, por un periodo breve, pero intenso, a tenor de lo que experimentáramos en una de sus puestas en escena, con un teatro al completo y un público totalmente entregado.


En el éxito continuado de Fedra confluyen varios factores que, por sí solos, ya invitan al espectador a acercase al teatro para vivir una experiencia única, si bien algunas voces críticas aludan al cierto estatismo escénico que imponen los largos monólogos de Becerra, presentes en buena parte de la obra, pero, que en nuestra humilde opinión, conceden a esta pieza teatral una intensidad que no siempre se consigue si no es bordeando el dramatismo más desaforado y, las más de las veces, gratuito.

Entre los factores que hacen de Fedra un espectáculo único destaca, por supuesto, el savoir faire del director Luis Luque a partir del intensamente poético texto de Becerra, a quien conoce bien por su trabajo conjunto en otras piezas teatrales.

Luque, que ha partido de una puesta en escena muy contemporánea, ha sabido acompañarse, además, de grandes profesionales que, en su mayoría, ya estuvieran presentes en la puesta de escena de Todas las noches de un día, como Monica Boromello, a cargo de la escenografía, Juan Gómez-Cornejo, que se ha encargado de una acertada iluminación que ha dotado a la obra de un aura muy especial, Mariano Martin y Bruno Praena, quienes con sus respectivas composiciones musicales y video proyecciones en el escenario han convertido a Fedra en una obra que traspasa los límites tradicionales de las disciplinas artísticas, y Almudena Rodríguez Huertas, artífice de un vestuario de reminiscencias claramente clásicas pero con un punto rabiosamente contemporáneo.

El resultado de Fedra sería, sin embargo, diferente de no contar con un magnífico quinteto de intérpretes que han sabido bordar a la perfección sus papeles, especialmente su principal protagonista, Lolita, que regala al espectador una actuación sobria a la par que intensa y digna de los mejores galardones, lo que viene a confirmar el enorme talento de la hija de Lola Flores, una actriz nata, sublime, enorme y, como demostró al final de la sesión, durante los agradecimientos, sumamente humilde y agradecida al público que, entusiasta, no podía dejar de aplaudir. 




25 de junio de 2019

El Hintersse cerca de Berchtesgaden (1838)


Fuente: Wikipedia

Hoy recordamos al pintor alemán Johann Wilhelm Schirmer (1807-1863).

Alumno de la Academia de Bellas Artes de Düsseldorf, en la que, con el devenir del tiempo, impartiría clases, Schirmer se especializó en pintura paisajística y llegó a ser nombrado, por Federico I de Baden, director de la entonces recién creada Academia de Bellas Artes de Karlsruhe.

Entre las obras que Schirmer dejó para la posteridad destaca El Hintersse cerca de Berchtesgaden (1838), que hoy forma parte de una colección privada.

¡Feliz martes! 


24 de junio de 2019

Frente a la chimenea


Fuente: Wikipedia

Iniciamos la semana con la pintora neerlandesa Henriëtte Ronner-Knip (1821-1909).

Hija del pintor Joseph August Knip, de quien aprendió su oficio, Ronner-Knip estuvo en activo prácticamente toda su vida.

Su obra, de corte muy realista, se centró casi por completo en escenas con animales domésticos, especialmente gatos.

Frente a la chimenea, sin fecha de realización conocida, se halla, como buena parte de su trabajo, en manos de un coleccionista privado.

¡Feliz lunes! 


23 de junio de 2019

La librería de Pieter Meijer Warnars (1920)


Fuente: Wikipedia

Finalizamos la semana con el pintor neerlandés Johannes Jelgerhuis (1770-1836).

Más conocido por su faceta como actor, Jelgerhuis dejó para la posteridad notables obras, especialmente interiores, como La librería de Pieter Meijer Warnars (1920), un cuadro que da muestra de su notable dominio de la perspectiva.

En la actualidad, este precioso óleo puede contemplarse en el remodelado Rijksmuseum.

¡Feliz domingo! 




22 de junio de 2019

Una dama reclinada con un abanico (1876)


Fuente: Wikipedia

Iniciamos el fin de semana con el pintor italiano Eleuterio Pagliano (1826-1903).

Muy vinculado al movimiento del Risorgimiento –que condujo a la reunificación italiana en el siglo XIX–, Pagliano se inició como pintor abrazando el estilo neoclásico para, poco después, dejarlo en pos del romanticismo.

La obra de Pagliano, si bien merecedora de diversos galardones en vida del autor, nunca llegó a ser apreciada por el público en su justa medida hasta la muerte de aquél. 

Una dama reclinada con un abanico (1876), buen ejemplo del savoir faire de Pagliano, se halla, como gran parte de su trabajo, en poder de un coleccionista privado.

¡Feliz sábado!




21 de junio de 2019

Interior azul (1883)


Fuente: Wikipedia

Este viernes recordamos a la pintora noruega Harriet Backer (1845-1932).

Considerada como una de las pintoras más importantes de su país, Backer, como muchos otros artistas de su generación, residió durante un largo período en París. Tan prolongada estancia propiciaría que su obra, de corte muy realista, se viera claramente influenciada por la corriente del impresionismo.

Entre sus muchos trabajos, destaca Interior azul (1883), que hoy puede contemplarse en el Museo Nacional de Arte, Arquitectura y Diseño de Oslo.

¡Feliz viernes! 





20 de junio de 2019

Noche con su tren de estrellas (1912)


Fuente: Wikipedia
Iniciamos el día con el pintor británico Edward Robert Hughes (1851-1914).
Sobrino del también pintor Arthur Hughes y ayudante de William Holman Hunt, uno de los fundadores de la Hermandad Prerrafaelita, Hughes adscribiría su obra al estilo preconizado por aquella asociación cultural y artística, de vida efímera pero sumamente importante en la pintura inglesa.
Entre sus trabajos destaca Noche con su tren de estrellas (1912), que hoy puede contemplarse en Birmingham Museum and Art Gallery.
¡Feliz jueves! 





19 de junio de 2019

El castillo de los Este


Autor: Un Mundo Cultural

Considerada como una de las más bellas ciudades italianas de la región de Emilia RomañaFerrara alcanzó su máximo esplendor en los siglos XV y XVI, cuando, convertida en un centro intelectual y artístico de primer orden, devino un importante foco de atracción para algunos de los más reconocidos genios del renacimiento italiano, como Jacopo Bellini, Piero de la Francesca o Andrea Montegna, que se encargaron de decorar los suntuosos palacios de una de las familias más importantes de la ciudad, los Este, soberanos del Ducado de Ferrara y de Módena.

Autor: Un Mundo Cultural

Testimonio de aquel pasado deslumbrante es el imponente castillo de los Este, también conocido como Castillo Estense o Castillo de San Michele, un monumento arquitectónico de apariencia medieval e interior renacentista que ha contribuido de manera decisiva a que el casco histórico de la ciudad de Ferrara fuera declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Autor: Un Mundo Cultural

La construcción del castillo fue iniciada en 1385 y corrió a cargo del arquitecto Bartolino da Novara por encargo de Niccolò II d’Este, quien, tras una revuelta popular especialmente sangrienta, concibió la idea de erigir un edificio en el que su familia pudiera sentirse a salvo ante posibles insurrecciones.

 
Autor: Un Mundo Cultural

Para la erección del castillo se partió de una torre ya existente, la de los Leones, a la que habrían de unirse otras tres. Sin embargo, a pesar de su aspecto de fortaleza y del propósito de sus fundadores, el castillo iría perdiendo de forma progresiva su carácter defensivo, especialmente en el siglo XV, cuando se convirtiera en la residencia de la Corte Ducal y su interior se viera notablemente modificado por la construcción de diversas salas y ampliaciones varias. Los cambios en el exterior se reducirían, por el contrario, a la sustitución de sus almenas por balaustradas marmóreas.

Si bien en el siglo XVI el castillo fuera pasto de las llamas, gracias a la reforma de Girolamo de Carpi, este precioso edificio aún conserva la apariencia de antaño, netamente medieval, con su planta cuadrada, sus torres defensivas y su foso de agua. Su interior, sin embargo, recuerda, por sus extraordinarios tesoros artísticos, al de un gran palazzo italiano, si bien la extraordinaria colección pictórica de la que dan cuenta las fuentes se halla fuertemente mermada, pues muchas de las obras que la componían se fueron dispersando a lo largo de los siglos.

Autor: Un Mundo Cultural

Escenario de numerosas historias de diverso calibre dramático, el castillo de los Este se halla hoy abierto al público y, a diferencia de otros monumentos italianos, no se encuentra en absoluto masificado. La visita completa incluye el acceso las antiguas cocinas, a las claustrofóbicas celdas –testigos mudos de una historia de amor malograda, entre otros episodios truculentos–, sus suntuosas salas con impresionantes frescos –obras, en su mayoría, de conocidos artistas–, el jardín de los naranjos y la Torre de los Leones, que ofrece una panorámica espectacular de Ferrara.

Autor: Un Mundo Cultural

Desde el punto de vista de la gestión cultural, cabría destacar la apuesta, si bien tímida, por las nuevas tecnologías –con pantallas táctiles cuyo uso permite conocer la historia del castillo y de tres generaciones de la familia de los Este; y la disposición de amplios espejos, colocados estratégicamente en varias salas, para poder observar los frescos de los techos, muchos de ellos en proceso evidente de restauración.

Autor: Un Mundo Cultural

Visita, en definitiva, imprescindible, el castillo de los Este brinda también la oportunidad de descubrir Ferrara, la preciosa ciudad renacentista de Emilia Romaña a la que se puede llegar muy fácilmente desde Bolonia y en un trayecto de tren de poco menos de una hora.



18 de junio de 2019

Una tormenta pasajera (1876)


Fuente: Wikipedia

Hoy recordamos al pintor y grabador francés Jacques Joseph Tissot, más conocido como James Tissot (1836-1902).

Alumno de la Escuela de Bellas Artes de París, Tissot expuso su obra, con tan sólo 23 años, en el prestigioso Salón de París, aunque, anglófilo apasionado –lo que le llevó a cambiar su nombre–no tardaría en abandonar la capital francesa para instalarse en Londres.

Si bien de variada temática, la totalidad de la obra de Tissot se adscribe al movimiento pictórico del realismo. Buen ejemplo de ello es su preciosa Una tormenta pasajera, realizada en 1876 y hoy en poder de la Beaverbrook Art Gallery en Canadá.

¡Feliz martes! 


17 de junio de 2019

Damas a la luz del sol (1883)


Fuente: Wikipedia

Iniciamos la semana con el pintor noruego Hans Gude (1825-1903).

Artista precoz hasta el punto de haber sido considerado como un niño prodigio durante su infancia, Gude se formaría principalmente en Alemania, país en el que residiría gran parte de su vida. No obstante, y a pesar de hallarse lejos de su tierra, Gude inmortalizaría el paisaje noruego en innumerables cuadros y, además, brindaría ayuda económica a algunos artistas escandinavos que posteriormente serían reconocidos por sus propias obras.

Damas a la luz del sol (1883) es uno de los más bellos trabajos de Gude, aunque, para disgusto de los amantes del arte, no pueda contemplarse en espacio museístico alguno, pues obra en poder de un coleccionista privado.

¡Feliz lunes! 


16 de junio de 2019

Mujer cosiendo (1854)


Fuente: Wikipedia

Despedimos la semana con la pintora franco-española Françoise Duparc (1726-1778).

Si bien nacida en Murcia, Duparc –hija de una española y de un escultor francés– pasó gran parte de su vida en Marsella, donde se formaría como pintora para, más tarde, instalarse en Londres, ciudad en la que destacaría por sus celebrados retratos.

Para gran desgracia de los amantes del arte, la mayor parte de la obra de Duparc se halla en paradero desconocido. Cuatro de sus cuadros penden, sin embargo, de las paredes del Musée des Beaux-Arts de Marseille. Entre ellos se encuentra Mujer cosiendo, datado en 1854 y muestra fehaciente de la gran maestría de su autora como pintora.

¡Feliz domingo! 


15 de junio de 2019

La bella durmiente (1921)


 Fuente: Wikipedia

Iniciamos el fin de semana con el pintor británico John Collier (1850-1934).

Adscrito a la corriente del prerrafaelismo, Collier fue uno de los más importantes retratistas de su generación.

No obstante, y si bien en su obra se cuentan numerosos retratos de algunas de las personalidades más prominentes de su tiempo, Collier también abordó diversas temáticas a lo largo de su vida. La bella durmiente (1921), por ejemplo, se inspira en el famoso cuento infantil y, como buena parte de su obra, se halla hoy en poder de un coleccionista privado.

¡Feliz sábado! 


14 de junio de 2019

Venus


Fuente: Wikipedia

Iniciamos el día con el pintor francés Henri-Pierre Picou (1824-1895).

Adscrito a la corriente del academicismo, Picou llegó a convertirse en uno de los pintores más aclamados de su tiempo.

Entre su obra de temática variada –histórica, mitológica, orientalista– se encuentran muchos trabajos que hoy penden de las paredes de importantes espacios museísticos. Venus, sin fecha de realización conocida, no forma parte, sin embargo, del fondo de ningún museo, pues pertenece a un coleccionista privado.

¡Feliz viernes! 




13 de junio de 2019

El taller del artista (1893-1894)


Fuente: Wikipedia

Hoy recordamos al pintor portugués José Malhoa (1855-1933).

Aunque a lo largo de su carrera coqueteara con el impresionismo, Malhoa ha pasado a la historia por ser el pionero del naturalismo en Portugal.

Entre su importante obra destaca su bonita El taller del artista, realizada entre 1893 y 1894 y hoy en poder del MASP, el Museo de Arte de São Paulo.  

¡Feliz jueves! 




12 de junio de 2019

Feud


Fuente: Wikipedia

Estrellas rutilantes durante la época dorada de Hollywood, Joan Crawford y Bette Davies fueron víctimas, como la mayor parte de las actrices de su generación, de una industria despiadada y misógina que no perdonaba –ni desgraciadamente, aún hoy, perdona– el envejecimiento femenino.

Lejos de conformarse a caer en el olvido y a dejar de trabajar en lo que las apasionaba, ambas divas, enemigas acérrimas por motivos varios, consiguieron mantenerse a flote rodando films de serie B o bien haciendo incursiones en la pequeña pantalla, un medio hasta no hace demasiado tiempo denostado por las grandes estrellas de Hollywood –por cuanto suponía una notable merma en el caché de los intérpretes.

Convencida de que uniendo sus fuerzas en la gran pantalla la carrera de ambas reflotaría, Joan Crawford, con la ayuda de su fiel asistente, Mamacita, se embarcó en la búsqueda, nada fácil, de una buena historia cuyas protagonistas absolutas fueran mujeres y que pudiera adaptarse al formato cinematográfico. Fue así como daría con ¿Qué fue de Baby Jane?, una novela de Henry Farrell que retrataba el infierno en el que viven confinadas dos hermanas, una actriz de éxito cuya carrera finalizó de forma dramática tras un accidente y una antigua estrella infantil.

Dirigida por el cineasta Ryan Murphy, Feud parte de la gestación y desarrollo de aquel rodaje memorable, que daría lugar a una obra maestra del Séptimo Arte, pero que también se convertiría en una auténtica pesadilla para su director, Robert Aldrich, por la enemistad manifiesta de ambas actrices. De hecho, esa enemistad se vería azuzada, hasta alcanzar dimensiones épicas, por la insidiosa prensa de la época y, sobre todo y apoyándose en esos mismos medios, por el productor Jack Warner, quién asumió esa operación como una estrategia comercial previa al estreno del film. 


Para bien o para mal, las maniobras de Warner dieron resultado y ¿Qué fue de Baby Jane? fue un éxito inmediato en taquilla. Ajenas a aquellos tejemanejes, el resultado de aquella oscura maniobra fue sumamente doloroso para ambas mujeres, pero, sin embargo, incidió no poco en la factura de un film considerado hoy de culto, pues la inquina que se profesaran ambas divas acabaría reflejándose en la complejísima relación de las hermanas a las que encarnaban, dos mujeres solas, envejecidas, perdidas en los sueños de glorias pasadas y unidas, muy a su pesar, por un odio cocido a fuego lento y aderezado con mil y una mezquindades.


Feud no concluye, sin embargo, con el rodaje de aquel film, sino que va mucho más allá, pues el cometido de sus creadores no es otro que el de retratar la historia de una enemistad que duraría hasta el fallecimiento de Joan Crawford –e, incluso, más allá, si se da crédito a los cometarios que Davies hiciera a algunos de sus allegados sobre su gran rival tras la muerte de aquélla.

De corte eminentemente clásico, Feud es, sin duda alguna, una joya televisiva que muy difícilmente dejará indiferentes a los cinéfilos militantes, especialmente a los amantes del film del que parte el guion. Entre sus aciertos destaca un elaborado guion articulado en torno a brillantes diálogos y sustentado en una buena labor de documentación previa, sus cuidados decorados y vestuario, su increíble fotografía, su precioso arranque con unos títulos de crédito que remiten de forma inequívoca al diseñador gráfico Saul Bass, las portentosas interpretaciones de Jessica Lange y Susan Sarandon –muy bien caracterizadas, especialmente la primera, pues Sarandon parte con la ventaja de poseer un rostro que evoca poderosamente al de la propia Bette Davies– y, sobre todo y suma de todos estos ingredientes, las logradísimas recreaciones de algunas de las escenas más famosas del film de Aldrich, entre las que destaca la interpretación de la canción I’ve written a letter to daddy.

Más allá de la  historia de enemistad y rivalidad entre dos mujeres que se parecían más de lo que jamás llegarían a admitir, Feud es también un retrato crudo del Hollywood de la década de los 60 con reminiscencias a las dos décadas inmediatamente anteriores y también al presente de una industria que, a pesar de las muchas batallas ya ganadas, aún continua siendo abrumadoramente misógina, como atestigua el hecho de que dos intérpretes de la talla de Lange y Sarandon se prodiguen tan poco en la pequeña y gran pantalla, cuando ambas han demostrado con creces, a lo largo de sus respectivas carreras, que son dos de las más versátiles actrices de su generación.


11 de junio de 2019

La hamaca (1872-1874)


Fuente: Wikipedia

Iniciamos el día con el pintor italiano Giovanni Boldini (1842-1933).

Hijo de un reputado pintor, Boldini se reveló, a su vez, como un artista precoz, cuando, con tan sólo 16 años, realizó su primer autorretrato.

Viajero incansable, Boldini habría de transitar por las principales ciudades europeas, aunque sería en París donde permanecería más tiempo. Su obra, de corte realista, fue, de hecho, inspirada por el trabajo de pintores franceses ya afamados en aquel tiempo, como Edouard Manet o Pierre Renoir.

Entre sus trabajos, destaca La hamaca (1872-1874), hoy en poder de un coleccionista privado.

¡Feliz martes! 




10 de junio de 2019

Sala oval (1800-1820)


Fuente: Wikipedia

Iniciamos la semana con el pintor neerlandés Wybrand Hendriks (1744-1831).

Nacido en el seno de una familia de escultores, Hendriks escogió la pintura como medio de expresión artístico, una vocación que no sólo acabaría convirtiéndolo en un consumado pintor, sino, además, en conservador de arte en el museo más antiguo de los Países Bajos, el Museo Teyler.

Entre su obra –mayormente centrada en paisajes y bodegones y, especialmente, retratos– destacan algunas pinturas del interior y exterior de aquel museo. Su Sala oval (1800-1820) es, de hecho, su más conocido trabajo y hoy puede contemplarse, cómo no, en el Museo Teyler.

¡Feliz lunes! 


9 de junio de 2019

Madame de Loynes (1862)


Fuente: Wikipedia

Finalizamos la semana con el pintor francés Eugène Emmanuel Amaury Duval (1808-1885).

Hijo de diplomático y sobrino de un conocido dramaturgo, Duval consiguió hacerse un nombre en su profesión cuando, con tan sólo 25 años, logró exponer en el prestigioso Salón de París. Tras esa hazaña, viajaría por diversos países europeos y al regresar a Francia se convertiría en uno de los artistas oficiales que habrían de decorar algunas iglesias de reconocido valor artístico.

Más allá de aquella labor, Duval es sobre todo recordado por su maestría como retratista. Buen ejemplo de ello es su preciosa Madame de Loynes (1862), sublime retrato de la fundadora de uno de los salones literarios y políticos más influyentes de su tiempo. El bello cuadro pende hoy de las paredes del Musée d’Orsay.

¡Feliz domingo! 




8 de junio de 2019

Cocinero de crepes (1874)


Fuente: Wikipedia

Iniciamos el fin de semana con el pintor y escultor francés Louis-Robert Carrier-Belleuse (1848-1913).

Hermano e hijo de pintores, Carrier-Belleuse se formó profesionalmente en la Escuela de Bellas Artes francesa.

Más conocido y aclamado en su faceta como escultor, Carrier-Belleuse fue también un pintor dotado, como lo prueba su Cocinero de crepes (1874), una obra que, tras ser subastada por la prestigiosa Sotheby’s, se halla hoy en poder de un coleccionista privado.

¡Feliz sábado! 




7 de junio de 2019

Nosferatu (1922)


Fotograma del film

Hoy recordamos al cineasta alemán F.W. Murnau y uno de sus más conocidos films, Nosferatu (1922).

Obra clave del expresionismo alemán, Nosferatu se basa en la famosa novela de Bram Stoker, Drácula, aunque, como su productora no consiguiera los derechos, ninguno de sus personajes, incluido el propio Drácula –aquí el Nosferatu del título–, responde al nombre con el que lo bautizara el escritor irlandés.

Justo un siglo después del nacimiento de Max Schreck (1879-1936), el actor que encarnara a Nosferatu, se rodaría el remake del film de Murnau. Con una caracterización casi idéntica a la de Schreck, el principal actor de esa nueva versión, Klaus Kinski, l’enfant terrible del cine alemán de hace varias décadas, lograría una de sus mejores interpretaciones. Os dejamos con el tráiler de este último film, Nosferatu, el vampiro de la noche, dirigido en 1979 por el aclamado cineasta alemán Werner Herzog.


¡Feliz viernes! 


6 de junio de 2019

Los mormones visitan a un carpintero local (1856)


Fuente: Wikipedia

Iniciamos el día con el pintor danés Christen Dalsgaard (1824-1907).

Alumno de la Real Academia de Bellas Artes de Dinamarca, Dalsgaard es hoy considerado uno de los mejores pintores daneses de su generación

Su obra, de corte muy realista, se centró casi en exclusiva en las escenas más cotidianas de su más inmediato entorno. Los mormones visitan a un carpintero local (1856), considerado como su mejor trabajo, se ajusta a esa línea temática y da testimonio de su extraordinario talento como pintor. En la actualidad, esta bella obra puede contemplarse en el Statens Museum for Kunst, sito en la capital danesa.

¡Feliz jueves! 


5 de junio de 2019

Lujo, de los asirios a Alejandro Magno


Folleto de la exposición

Hace unas semanas se inauguraba en CaixaForum Barcelona la exposición Lujo, de los asirios a Alejandro Magno. La muestra, que está comisariada por Alexandra Fletcher, conservadora del Departamento de Oriente Próximo del British Museum, es fruto de la cuarta colaboración hasta la fecha entre el prestigioso museo británico y la Fundación La Caixa.

La exposición cubre un vastísimo período de tiempo, desde el 900 hasta el 300 a.C. y se enmarca en la época de los grandes imperios de la antigüedad, el asirio, el babilónico, el fenicio y el persa hasta llegar al reinado de Alejandro Magno. Este momento histórico, fascinante por su intensidad –si bien esos 600 años contaron con largos de paz, las fuentes escritas y arqueológicas testimonian múltiples enfrentamientos y saqueos–, fue importantísimo en el desarrollo del comercio de materias primas, metales preciosos y objetos manufacturados que, por la complejidad de su elaboración y adquisición, se convirtieron en productos de lujo sólo accesibles para las clases más adineradas, lo que, a su vez, daría pie a otro tipo de comercio, basado en la imitación de aquellos productos y dirigido a clases no tan pudientes, pero sí conocedoras de ese mercado del lujo. 

De hecho, nunca se había producido un desarrollo tal de los artículos de lujo, lo que incentivaría de manera decisiva tanto las relaciones comerciales como las de poder entre las extintas civilizaciones.


Para la puesta en escena de esta muestra se ha contado con un conjunto de más de doscientas piezas, procedentes, todas ellas, del British Museum. Entre esas piezas destacan ornamentos para mobiliario, monedas, cerámica, diversos objetos de lujo para ser utilizados en la mesa o como recipientes de cosméticos, joyas e impresionantes relieves –destacando especialmente uno perteneciente al Palacio de Nínive. Muchas de esas piezas fueron facturadas en marfil y metales preciosos, especialmente oro y plata, como el tesoro de Oxus, uno de los mayores atractivos de la exposición, que ha llegado a nuestros días en todo su esplendor gracias a su excelente estado de conservación.

Ese afán por el lujo, tan intenso antaño como en nuestra era, dio también lugar a la construcción de suntuosos palacios y no menos lujosos jardines, como refleja una de las secciones más cuidadas de la exposición, en la que se recrean los sonidos y hasta los aromas de los que gozarían los visitantes de los jardines colgantes de Nínive.

A lo largo de toda la muestra, que se halla dividida en secciones siguiendo un criterio cronológico y espacial, se puede constatar no sólo como el negocio del lujo acabaría constituyéndose como un motor de las relaciones comerciales –lo que propiciaría la creación de una red de productores de materias primas y artesanos–, sino que acabaría teniendo, además, un fuerte componente netamente militar, pues la exhibición de la riqueza reforzaba el poder político y, además, obraba como una suerte de arma intimidatoria ante los enemigos, ya que buena parte de los objetos obtenidos podían haber sido fruto de saqueos. 

Por otra parte, y más allá del valor del lujo en la historia de la antigüedad, el recorrido de la muestra permite contemplar tanto las influencias mutuas en la producción de aquellos codiciados objetos, como estudiar su evolución artística a lo largo del tiempo.

Exposición, en definitiva, deslumbrante, Lujo, de los asirios a Alejandro Magno brinda al visitante un apasionante viaje en el tiempo y cuenta, como es habitual en las muestras albergadas por CaixaForum, con ese sello de calidad tan característico de la institución, en el que prima la rigurosidad, el énfasis en el detalle y el cuidado y mimo con el que se presentan y mantienen las piezas.




4 de junio de 2019

Ciudad holandesa a la luz de la luna (1826)


Fuente: Wikipedia

Hoy recordamos al pintor holandés Bartholomeus van Hove (1790-1880).

Cofundador del Pulchri Studio –una importante institución artística con sede en La Haya– y miembro de Arti et Amicitiae –asociación artística centenaria radicada en Ámsterdam–, Van Hove fue, en su tiempo, un reconocidísimo pintor y, además, el maestro de muchos artistas hoy consagrados.

Ciudad holandesa a la luz de la luna (1826) es uno de los mejores ejemplos del savoir faire de Van Hove y una muestra más de su predilección por la temática paisajística. Hoy puede contemplarse en el Museo de Bellas Artes de Gante.

¡Feliz martes! 


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