9 de enero de 2012

Los Miserables. Un clásico entre clásicos


Fuente: Wikipedia (Les Misérables-musical)

El gran maestro de las letras francesas, Víctor Hugo, empleó casi dos décadas en realizar la que se ha convertido en una de las obras más aclamadas de la literatura universal, Los Miserables, impresa por primera vez en 1861 y reeditada en innumerables ocasiones, tanto en francés como traducida a otros idiomas.

Como todo clásico, Los Miserables ha sido objeto de múltiples adaptaciones – cinematográficas, televisivas e, incluso, radiofónicas- , pero ha corrido a cargo del teatro musical producir la adaptación más conocida y, sin duda, exitosa; no en vano, el musical Los Miserables, todo un referente en su género, se ha convertido en una de las piezas teatrales más representadas de todos los tiempos.

Con motivo de su 25 aniversario, este clásico entre clásicos estrenó un nuevo montaje, que es el que ha llegado a España, primero a Madrid – en el Teatro Lope de Vega – y ahora, y por poco tiempo, a Barcelona – en el Barcelona Teatre Musical-, cosechando un éxito rotundo en ambas ciudades; de hecho, quien suscribe estas líneas tuvo la oportunidad de asistir a sendas representaciones en Madrid y Barcelona y en ambas ocasiones halló el aforo completo y a un público totalmente volcado.


No existe una única razón que explique el éxito de este musical – no sólo en España sino allá por donde se ha escenificado -, aunque la primera cabría hallarla en la brillante adaptación de la obra de Víctor Hugo. Una adaptación que consigue plasmar en tres horas de escenificación lo que la pluma del virtuoso narrador escribiera en mil quinientas páginas; unas páginas de las que se rescata una convulsa y oscura París, escenario privilegiado de esta historia de redención aderezada con capítulos de historia colectiva y que, en su versión musical, combina humor y drama con acierto y con un ritmo y tono que no permiten que la función ni la atención del espectador decaigan en ningún momento.

Por supuesto, la actuación en directo de una orquesta, unas canciones sumamente conocidas y, sobre todo, una fantástica puesta en escena, donde se combinan magníficos escenarios y efectos audiovisuales (a destacar especialmente el inicio de la función con los reos de las galeras remando y clamando piedad o la lucha del pueblo contra el ejército) son razones que casi por sí solas ya podrían explicar la afluencia de público a las salas españolas, aún a pesar del monto de la entrada y de la época que vivimos.

Sin embargo, la razón principal del éxito de Los Miserables se debe sin duda alguna a un magnífico plantel de actores – muy jóvenes, en su mayoría- que fueron seleccionados con el beneplácito del productor británico Cameron Mackintosh y que cumplen su cometido con un virtuosismo digno de encomio. De hecho, invitamos a todos los interesados a consultar sus trayectorias a través de la página oficial del musical; desde aquí, eso sí, no podemos dejar de citar a los inconmensurables Gerónimo Rauch (Jean Valjean), Ignasi Vidal (Javert), Guido Balzaretti (Marius) y Daniel Diges (Enjolras), quienes, con sus prodigiosas voces y su buen hacer en escena, parecen nacidos para unos papeles que bordan a la perfección.

Pocas veces se invierte tan bien el dinero y el tiempo. Chapeau!

2 comentaris:

  1. Siempre me ha gustado el teatro, ésta sin duda es una gran obra.

    Saludos, (maricafe)

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    Respuestas
    1. Gracias por tu comentario ;-) Es verdad, sin duda, ésta es una gran obra que he visto ya dos veces y creo que, si se tercia, repetiré. Saludos

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