2 de noviembre de 2011

Tintin. La arriesgada apuesta de Spielberg



Llevar a la gran pantalla un clásico del cómic europeo, poco conocido en Estados Unidos pero con legiones de incondicionales repartidos a lo largo y ancho del mundo, es pura osadía. 

Osadía porque las adaptaciones de las obras de gran calado (y Tintín, que ha llenado las horas de ocio de más de una generación, lo es) cuentan de antemano con las críticas más descarnadas y exacerbadas de los fieles al original; y osadía también por el hecho de embarcarse en una más que costosa aventura que todavía está por ver si recaudará cifras importantes en Estados Unidos, donde el personaje de Tintín no es demasiado conocido (de hecho, el hoy sesentón Rey Midas de Hollywood no supo del héroe de Hergé hasta bien entrado en la treintena).


Con casi toda probabilidad, las legiones de seguidores del reportero con tupé pelirrojo hallarán mil y un motivos para denostar esta traslación de su héroe a la gran pantalla (muchos de ellos, a buen seguro, relacionados con el marcado carácter anglosajón del film, con unos personajes de acento muy british y un Milou -Milú para nosotros- rebautizado como Snowy). 

Sin embargo, justo es reconocer los aciertos del film de Spielberg, que ha sido rodado íntegramente en capture motion, una técnica que ya había dado personajes de un gran realismo (el Gollum de El Señor de los Anillos o el enorme gorila enamorado de la versión más reciente de King Kong) y que aquí convierte, con gran verismo,  en personajes de carne y hueso a Tintín y su troupe, respetando fidedignamente las viñetas originales de Hergé.

También es digna de encomio la banda sonora del gran John Williams, que dota con un ritmo trepidante las escenas donde Tintín se muestra más osado, siguiendo la estela de Indiana Jones, en su empeño por descubrir el secreto que guarda un barco llamado Unicornio.

El film cuenta, además, con un magnífico flashback (una auténtica loa a la concisión narrativa) y con numerosos guiños a los amantes de Hergé (desde sus primeros fotogramas hasta los títulos de crédito con la tipografía clásica del cómic, pasando por el retrato que un pintor callejero hace de Tintín).

El éxito de esta arriesgada apuesta determinará si la intención del Rey Midas de realizar una trilogía se convierte en realidad. A los que no somos muy afines a Spielberg nos queda una pregunta sin respuesta: ¿cómo hubiera sido el Tintín de Peter Jackson de no haber sido el productor de esta cinta sino su director?

3 comentaris:

  1. En mi humilde opinión Spielberg era el director mas idóneo para la dirección de esta película, y aunque Jackson le hubiese dado un toque diferente no le veo dirigiéndola mejor, en general, que Spielberg. Buen blog!

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  2. Intenta atrapar el espíritu de las aventuras de Tintín hasta que se convierte en una suma de persecuciones de videojuego que buscan rizar el rizo cada vez más. Con todo, nunca olvidaré al escena en que la arena se convierte en mar. Spielberg es un maestro de las transiciones...

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  3. Spielberg ha hecho un gran trabajo con esta película, al menos queda gente que sigue haciendo buenas películas, espero que no decaiga como otros.

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