17 de mayo de 2012

Jean Giraud. Un creador único e irrepetible





El pasado martes nos hacíamos eco de uno de los acontecimientos celebrados en la Ciudad Condal más importantes para los profesionales y amantes del Noveno Arte, el Salón Internacional del Cómic, cuya última edición ha rendido un merecidísimo homenaje a uno de los creadores más representativos de la novela gráfica, el inigualable Jean Giraud, nombre tras el que se esconden los famosos Gir y Moebius.

Nacido en París, Giraud fallecía tras una larga enfermedad el pasado 10 de marzo, dejando un importantísimo legado compuesto por una voluminosa obra que, merecedora de numerosísimos premios, le había permitido transitar por variados estilos y crear las famosas sagas que le han inmortalizado como uno de los artistas más innovadores del género, El Teniente Bluberry, El Garaje Hermético y El Incal - fruto esta última de su larguísima colaboración con el polifacético Alejandro Jodorowsky.

De hecho, fue precisamente El Teniente Blueberry, que Giraud firmó bajo el pseudónimo de Gir en 1964, la que le reportó saborear las primeras mieles del éxito, siendo hoy considerada la mejor muestra del western en clave de cómic. Unos años antes de esta publicación, Giraud se había estado formando – tras regresar de México, país al que le había llevado el matrimonio de su madre – con uno de los grandes maestros historietistas europeos, el franco-belga Jijé.  

Voraz lector de novelas de ficción, Giraud se consagró en las décadas posteriores a explotar en sus viñetas ese género literario y para ello adoptó – haciendo honor al astrónomo alemán – el pseudónimo de Moebius, bajo el cual, y con otros compañeros de profesión, fundó la revista Métal Hurlant, por cuyas páginas se pasearon algunos de sus más célebres personajes.

La profusa obra de Giraud no sólo demuestra que el historietista francés fue un trabajador incansable, sino que revela que el gran maestro fue también un experimentador nato que transitó por diversos campos artísticos, incluido el de los videojuegos. Sin embargo, ha sido en el Séptimo Arte donde Giraud empleó más su genio, lo que responde sin duda a la auténtica devoción que el creador galo sintió toda su vida por el cine, llegando a afirmar en más de una ocasión que el visionado de innumerables films había suplido la ausencia de estudios universitarios.

Así, el primer Alien – filmado por Ridley Scott-, Abyss, Willow o incluso el quinto capítulo de la famosa saga La Guerra de las Galaxias de George Lucas cuentan con diseños de Giraud, una de cuyas historietas, además, se convirtió en todo un referente de otra obra de Scott, la ya clásica Blade Runner.

Giraud, por otra parte, fue un profesional siempre atento a las nuevas corrientes de los tiempos que le tocó vivir, por lo que su última obra, Inside Moebius - un auténtico ejercicio de introspección protagonizado por sus más famosas creaciones-, fue íntegramente dibujada en formato digital.

Profeta en una tierra que adora a sus más representativos ciudadanos – ¡qué lejos está aún España de dejar envidias a un lado y emular el buen savoir faire de los galos! -, Giraud representa un antes y un después en la historia del cada vez más reconocido Noveno Arte. Dondequiera que esté, descanse en paz. 


1 comentaris:

  1. Moebius = FANTASTICO
    En Futuroscope hay una atracción hecha por él.
    Es fantástica, impresionante, irreal,....lo mejor del parque.

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