3 de septiembre de 2013

Elysium. Cine de acción con mensaje social



Siglo XXII. La Tierra se ha convertido en un lugar prácticamente inhóspito en el que, sin embargo, reside el mayor y más desfavorecido segmento de la población mundial. No muy lejos de allí, visible desde el planeta azul, se encuentra la estación espacial Elysium, auténtico paraíso para unos pocos y fortaleza inexpugnable para el resto de la humanidad.

Neill Blomkamp, que hace unos años sorprendiera con su deslumbrante debut cinematográfico -Distrito 9-, ha partido de tan sugerente argumento para embarcarse en su segunda incursión como guionista y director y, como ya hiciera en su opera prima, ha vuelto a valerse de elementos del pasado y presente para describir un futuro con tintes claramente apocalípticos.

En esta ocasión, consecuencia lógica del éxito cosechado por Distrito 9, Blomkamp ha contado con un presupuesto más que holgado y su Elysium, plenamente inscrita en la maquinaria hollywoodiense, no está exenta de los más manidos ingredientes comerciales, aunque su excelente factura y su crítica social justifican su visionado.

Muy posiblemente, el mayor acierto de Elysium radica en el empeño de su director y guionista por incidir, a lo largo de todo el metraje, en las inhumanas leyes de inmigración de la estación espacial y, sobre todo, en la ausencia, en la Tierra, de un derecho tan básico como el de la asistencia sanitaria –especialmente interesantes resultan en ese sentido las escenas finales del film-, lo que se traduce en un mensaje de fondo que va algo más allá de una edulcorada y complaciente crítica social. Una crítica del sistema que también resulta interesante por la lectura –o lecturas- que se deriva del planteamiento de un golpe de estado pergeñado a raíz de la confrontación de dos posicionamientos no ajenos a nuestra más inmediata realidad, la postura belicista y, casi siempre, cargada de prejuicios y esa otra ceñida, con más o menos tino, a los postulados de lo políticamente correcto.

Otro aspecto sumamente sugerente del planteamiento de Blomkamp radica en cómo se plasma en el largometraje la bipolarización de la sociedad haciendo hincapié en el elemento lingüístico. Así, mientras en el degradado planeta azul se habla casi por igual castellano e inglés –de hecho, se podría afirmar que Elysium es un film casi bilingüe-, los habitantes de la privilegiada estación espacial se valen del inglés para su vida profesional y acuden al francés en su esfera privada, lo que remite al espectador a épocas pasadas –especialmente a la Rusia del XIX-, cuando diversas monarquías y noblezas europeas utilizaban la lengua de Voltaire como elemento distintivo de clase.

No se puede dejar de mencionar, por otra parte, la espléndida factura de un film que cuenta con hermosos planos, acertada banda sonora y, sobre todo, reminiscencias de la obra que le precede, como el estilo casi de documental –con paleta de apagados colores- que Blomkamp utiliza como contrapunto al luminoso mundo de Elysium, que, si bien artificial, luce tan hermoso como antaño lo hiciera el planeta que ahora explota para su propia subsistencia.


Lamentablemente, el peso del presupuesto condiciona el resultado final de Elysium, cuyo trepidante ritmo narrativo va diluyéndose a medida que su metraje va acercándose a una conclusión sumamente previsible. A ello habría que añadir, además, la linealidad de unos personajes demasiado arquetípicos y un uso excesivo de la violencia, que, por cierto, se presta a una lectura perversa al plantearse como la única forma de subvertir un sistema injusto que ha retrotraído a la sociedad a épocas pretéritas, aquéllas en las que las desigualdades se convirtieron en el caldo del cultivo donde se gestarían los procesos revolucionarios que cambiarían el mundo pero que irían aparejados a auténticos baños de sangre


4 comentaris:

  1. Elysium es un claro ejemplo de una idea desaprovechada, habría sido mejor si hubiese sido una película de crítica social con algo de acción. No es que me parezca mala, la encontré entretenida, pero me esperaba algo mucho mejor. Creo que habría resultado más interesante hacer hincapié en lo mal que lo pasan los desfavorecidos, porque no creo que su único problema se reduzca a que no les pueden curar como en Elysium... Bueno, que no me termina de convencer esta película.

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    1. Gracias por tu comentario, Hitos. Estoy de acuerdo, se podría haber hecho una mayor crítica social, pero no hay que olvidar que se trata de un film made in Hollywood. En cualquier caso, el hecho de que se incida tanto en el tema de la sanidad no deja de sorprender un tanto -precisamente por contar con un presupuesto tan holgado. Saludos :-)

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  2. El mensaje de social de esta película es muy importante, como mencionas Elysium hace una crítica directa a una sociedad no tan lejana de la que vivimos con grandes brechas sociales.

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    1. Gracias por tu comentario, Andrea. Lo cierto es que, aun de ciencia ficción, Elysium, como gran parte de las obras adscritas al género, resulta sumamente incisiva en su retrato de sociedades no demasiado lejanas a las actuales. Saludos :-)

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