2 de julio de 2013

Hannah Arendt. Un estimulante ejercicio cinematográfico



Recordado como uno de los mayores criminales nazis de la historia, Adolf Eichmann se libró por muy poco de ser apresado, juzgado y, presumiblemente, condenado a muerte en los famosos juicios de Núremberg. Su suerte cambió, sin embargo, cuando, en 1960 y ya instalado en Argentina, fue secuestrado y trasladado a Israel por agentes del Mosad.

Muchos años atrás, Hannah Arendt, la reconocida filósofa y politóloga judía de origen alemán, había conseguido huir de un campo de internamiento en la Francia de Vichy y emigrado a Estados Unidos. Instalada en Nueva York, donde ejercía como profesora universitaria, Arendt no pudo permanecer indiferente ante las noticias que llegaban de Israel, por lo que se ofreció al emblemático The New Yorker como corresponsal en Jerusalén para cubrir aquel proceso judicial que tendría como resultado la sentencia de muerte de Eichmann.

Esa fue la génesis de Eichmann en Jerusalén. Un estudio de la banalidad del mal, obra que el rotativo estadounidense publicó por entregas y que acarreó a su autora no pocas críticas destructivas y amenazas varias, suscitando una polémica que aún hoy, más de cinco décadas después, alienta más de un encendido debate.

En su último film, la veterana realizadora alemana Margarette Von Trotta recupera estos acontecimientos y, alejándose del biopic al uso, se centra por completo en ese limitado marco temporal, que adereza con algún viaje puntual al pasado -vía comedidos y acertados flashbacks- para recalcar la fuerte impronta que Martin Heidegger -el gran pensador vergonzosamente entregado a la causa nazi- imprimiera en la obra y vida de Arendt.

Hannah Arendt se convierte así en un interesante ejercicio cinematográfico que, lejos de resultar plúmbeo, pedante y/o abstracto, sumerge al espectador en un interesante planteamiento filosófico sobre la naturaleza del mal -una idea a la que Arendt habría de dedicar el resto de su obra a partir de entonces- y la imperiosa necesidad de pensar, acción que la antigua alumna de Heidegger proclamó como la única -más allá de la necesaria adquisición de conocimientos- para hacer frente a los ismos que sacudieron la Europa del pasado siglo y a las complacientes actitudes borreguiles, que hoy, por cierto y más que nunca, se exhiben sin un atisbo de rubor.


Sin duda, esas estimulantes tesis –plasmadas magníficamente bien en las escenas en las que Arendt y su círculo más próximo se entregan a encendidos debates dialécticos- y la inclusión de profuso material de archivo -que engarza a la perfección con el material de ficción- son dos de los mayores aciertos del film de Von Trotta.

El tercero radica en un gran reparto encabezado por una insuperable Barbara Sukowa, que no sólo ha conseguido una trasformación física notable, sino que ha sabido dotar a su personaje con la fuerza arrolladora de la que Arendt hizo gala a lo largo de toda su vida.

También habría que destacar, hacia el final del metraje, la escenificación del discurso que Arendt diera en su facultad para justificar las ideas vertidas en su obra. La escena resulta un auténtico ejemplo de concisión y sencillez en la presentación de una línea de pensamiento cuyo contenido y esencia bien pudieran haber resultado impenetrables de no haber contado con un guión tan brillante como el firmado por Pam Katz y la propia realizadora.

Film absolutamente recomendable, Hannah Arendt supone además una dosis de aliento para todos aquellos cinéfilos cansados de una cartelera veraniega repleta de películas que, en sus respectivos géneros, repiten una y mil veces y hasta la saciedad las mismas fórmulas.


4 comentaris:

  1. Muy buena vuestra reseña de Hannah Arendt. Yo la ví hace bastantes meses, en su estreno en el festival de cine internacional de Valladolid (SEMINCI) y también me gustó. Una forma muy interesante de contar la historia de esta pensadora y sus vicisitudes (y encuentros familiares) para llevar a la exposición de su tesis. Por si os interesa, os dejo un mini reportaje en vídeo que grabé con mi chica, Beatriz, del fin de semana que pasamos por la SEMINCI 2012 y su ambientillo

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  2. Muchas gracias José Luís por el comentario y por el enlace que ahora mismo acabo de ver. Realmente muy interesante. Además, habláis de un film que hace tiempo que queremos ver, Graceland.
    Un saludo y gracias a los dos ;-)

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  3. La verdad es que me gustaría volver a revisionarla, más tranquila y sin el tute que supone siempre un festival de cine. Totalmente recomendable. Y si se puede ver en versión original, mucho mejor.

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    1. Sí, sí, Beatriz, en versión original siempre y máxime en un film como éste donde pueden escucharse varios idiomas.
      Muchas gracias por tu comentario :-)

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