4 de noviembre de 2014

Museu Egipci de Barcelona. Una visita imprescindible



Fundado por Jordi Clos –director de la cadena hotelera Derby Hotels-, el Museu Egipci de Barcelona –Museo Egipcio, en su traducción al castellano- ha logrado convertirse en todo un referente en su temática, el Antiguo Egipto. De hecho, cuando fuera inaugurado, hace poco más de dos décadas, no existía en el territorio español ningún espacio museístico especializado en el arte y cultura egipcios de ese fascinante período histórico.

Este singular museo, además, se constituyó, desde su propia génesis y a través de la Fundación Arqueológica Clos –a la que se halla indisolublemente unido, como una entidad privada sin ánimo de lucro y financiada gracias a las muchas actividades generadas en torno a su importante colección.

En la actualidad, el museo se ubica en pleno centro del emblemático barrio del Eixample, concretamente en un edificio que, sito en la calle Valencia, cuenta con más de 2000 metros cuadrados, divididos en tres plantas, dos dedicadas a albergar el importante fondo y una tercera reservada para las exposiciones temporales. A ello habría que añadir las tres aulas de formación, la importante biblioteca de la fundación y una tienda con artículos relacionados con la temática del museo.

Si bien el visitante que acuda a esas instalaciones podría echar en falta una mayor apuesta por el uso de las nuevas tecnologías aplicadas a la disposición expositiva del fondo permanente, el Museu Egipci puede presumir de una distribución impecable de sus obras –por completo ajena al horror vacui mostrado por algunos espacios museísticos o al exceso minimalista del que hacen alarde otros tantos- y de contar con los medios necesarios –ascensor, pasarelas, rampas, etc.- para que el centro pueda ser visitado por todo el mundo.

El Museo Egipci, por otra parte, no limita su labor a la que es propia de cualquier espacio expositivo, la conservadora, sino que, además, cumple con una misión educativa –al albergar la Escuela de Egiptología, el primer centro privado de España de enseñanza en esa temática-; investigadora –ya que cuenta con un campus arqueológico sito a pocos kilómetros de Barcelona-; y social, gracias a las muchas actividades que, ideadas para un público segmentado por edades, son secundadas, en muchas ocasiones, por las actuaciones de la compañía de teatro amateur del museo, Philae Theatrum.

Entre las diferentes exposiciones temporales programadas por el Museu Egipci –muchas de ellas cedidas a otros espacios expositivos-, destaca Tutankhamon. Historia de un descubrimiento, que se puede visitar hasta finales de este mes.
                    

Como  su título indica, esta exposición conmemora el noventa aniversario de uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de todos los tiempos, por lo que resulta una visita obligada para todos los amantes del arte y la historia, especialmente por su fascinante disposición expositiva, que cuenta con una cuidadísima distribución de las piezas, tanto las pertenecientes al fondo permanente como las recopiladas para la ocasión –numerosas fotografías acompañadas por fragmentos del diario del que se considera el principal artífice del hallazgo, Howard Carter, e, incluso, una maqueta que reproduce con todo lujo de detalles el complejo funerario en el que se hallaron los restos del faraón.

Momento en el que el ataúd del faraón fuera abierto por Howard Carter.
 La imagen, hoy en poder del Archivo Fotográfico del “The New York Times”,
 forma parte del conjunto de fotografías recogidas para esta exposición

La muestra cuenta, además, con una excelente contextualización histórica, que incluye los numerosos titulares de la época, que ilustran el gran impacto mediático que generó el descubrimiento y su posterior asociación con una terrible maldición.


0 comentaris:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...