Tal día como hoy, en 1895, nacía uno de los galanes más famosos de todos los tiempos, el actor Rodolfo Valentino (1895-1926).
Nacido en Italia, Valentino se forjaría como actor en Estados Unidos, llegando a convertirse en una de las estrellas más rutilantes del cine mudo, hasta el punto de que su prematura muerte condujo al suicidio a algunas de sus más fervientes admiradoras.
En la fotografía que hoy hemos escogido en su recuerdo, Valentino aparece junto a la que fuera su segunda esposa, la polifacética Natacha Rambova.
Años antes de que Fritz Lang dejara su notable impronta en Hollywood con la factura de films memorables, ya había rodado Metrópolis (1927), obra maestra del Séptimo Arte y fuente de inspiración de numerosas películas, como, por ejemplo, la deslumbrante y ya mítica Blade Runner (1982).
Considerada como Memoria del Mundo por la Unesco, Metrópolis no ha llegado a nuestros días tal y como la rodara Lang. No obstante, y a pesar de haberse perdido para siempre algunas escenas –consecuencia de los recortes realizados para su distribución fuera de Alemania-, la preservación de esta obra singular ha quedado asegurada gracias a una cuidadosísima restauración que fue comercializada en 2010.
Siguiendo con nuestra idea de recordar los films clásicos que más nos han gustado, dedicamos este post a la gran Metrópolis.
Pasado mañana se conmemora el Día internacional de la Mujer y, como buenas cinéfilas, no podíamos dejar pasar esta ocasión para homenajear a aquellas mujeres que, a pesar de ser pioneras en un arte largamente cuestionado, parecen haber sido olvidadas por la hoy consolidada y fructífera industria cinematográfica.
Sin más demora, damos paso a nuestra personal selección de realizadoras sobresalientes del ya casi olvidado cine silente y de los primeros films sonoros.
Alice Guy Blaché (1873- 1968). Coetánea de Charles Pathé y de los hermanos Lumière, Guy Blaché realizó su primer filme, La Fée aux choux, en 1986. Posteriormente dirigiría otros films como Sage-femme de première classe (1901), La Esméralda (1905), Making an American Citizen (1912) o Vampire (1920). La Fée aux choux (1986)
Dorothy Arzner(1897- 1979). Fue la primera directora del cine hollywoodiense de los años 30. Su carrera en la industria cinematográfica la inició como secretaria en la productora Famous Players-Lasky; más tarde, firmaría el guión de una de las escenas del film Sangre y Arena (1922). Tan sólo un año después, en 1923, se estrenaba como directora con la película The Covered Wagon. A ese film siguieron otros que la convirtieron en una exitosa cineasta. Destacan Fashions for Women (1927), Ten Modern Commandments (1927), Get Your Man, (1927), The Wild Party (1929) y, sin duda, su mayor éxito, Craig's Wife (1936). Sangre y Arena (1922)
Lois Weber(1881-1939). Actriz y directora estadounidense, fue la primera mujer en dirigir un largometraje, El mercader de Venecia (1914). A ese primer trabajo siguieron películas como Hypocrites (1915), Where Are My Children? (1916), The People vs. John Doe (1916) o The Blot (1921), todos ellos films exitosos y con una temática tan polémica –entonces y ahora- como la pena de muerte o el aborto. Escena de Hypocrites (1915)
Helena Cortesina (1904-1984). Fue la primera directora de cine española. Bailarina de ballet clásico y de music hall en sus inicios profesionales, debutó en el mundo del cine como actriz en el film La inaccesible de J. Buchs (1920), donde interpretó el personaje de Elvira Montes. Su éxito en esta película hizo posible que pudiera producir y dirigir Flor de España o la leyenda de un torero (1925), film que, para su desgracia, no cosechó el éxito esperado.
Lejos de Europa y fuera de la Meca del Cine, cabe destacar dos nombres más:
Gaby Von Bussenius Vega(1899-1975). De ascendencia alemana, Von Bussenus fue una mujer polifacética –periodista, escritora, guionista- a la que la Historia le reconoce el mérito de haber sido la primera directora del cine chileno por su película La Agonía de Arauco (1917).
Mimí Derba (1893-1953). Actriz, cantante, escritora y vedette, Derba fue también directora cinematográfica y artífice de un film pionero del cine sonoro mexicano, Santa (1931).
Durante mucho tiempo al cine le fue negada su condición de disciplina artística y quizá sea ésta la principal razón por la cual el Séptimo Arte, en su afán por sobrevivir, no ha cejado nunca en su empeño por adaptarse a los nuevos tiempos. La aproximación a las nuevas tecnologías a través del formato 3D sería el ejemplo más cercano, pero si hubo realmente un momento en que ese apego a la modernidad tuvo consecuencias dolorosas fue la transición del cine mudo al sonoro.
Esa transición supuso el fin de las carreras de muchos actores que no pudieron adaptarse a un formato que privilegió voces y acentos y renegó de las actuaciones cargadas de gesticulaciones exageradas y más próximas al teatro que al cine tal y como lo entendemos hoy día.
Con The Artist, su guionista y director, Michel Hazanavicious, ha querido hacer un homenaje no solamente a los inicios del cine sino también a las carreras truncadas de aquellos primeros intérpretes, lo cual ha dado pie a la aproximación a otras temáticas que ya se han plasmado en el celuloide, como el amor entre una estrella emergente y otra en plena decadencia, el paso del estrellato al anonimato o el orgullo del artista. Sin embargo, y lejos de provocar un cierto déjà vu en el espectador, la prodigiosa soltura de Hazanavicious con un género tan añejo dota de una nueva dimensión a esos ingredientes argumentales, lo que demuestra no sólo un profundo amor por el cine silente sino un amplísimo conocimiento del mismo.
Además, en su sentido homenaje, el director galo no se ha limitado a filmar un film en la forma en la que lo hicieran los primeros cineastas, sino que ha apostado por mostrar cómo se rodaban esas películas en las primeras décadas del siglo pasado y cómo se exhibían en la pantalla grande, acompañadas por una orquesta que tocaba en directo y que suplía la ausencia de banda sonora.
Sin embargo, el homenaje de Hazanavicious no se circunscribe por completo al cine silente sino que se hace extensivo al cine con mayúsculas, como vienen a demostrar los excelsos momentos - guiños cinéfilos dignos de los paladares más exquisitos-, donde se rememoran filmes como Ciudadano Kane del gran Orson Welles, se utiliza la hipnótica música de Vértigo del mago del suspense Alfred Hitchcock o se rinde tributo al género musical de la década de los años 30 y, por extensión, a los desaparecidos Fred Astaire y Ginger Rogers.
Si el tiempo le hace justicia, The Artist también será recordada por algunos episodios gloriosos, donde se combinan con maestría el uso de la música y de los silencios absolutos, y por su ritmo sostenido al que, rozando la perfección, no le sobra ni un sólo segundo.
También quedará para la posteridad la interpretación de unos absolutamente magníficos Jean Dujardin y Bérénice Bejo – a seguir desde ya –, secundados por un sólido reparto y un prodigioso can que amenaza con robar más de una escena.
The Artist es simple y llanamente una obra de arte; también es una apuesta arriesgada en un momento en el que hace ya tiempo que la mediocridad campa a sus anchas en mucha producción cinematográfica, por lo que si, como se rumorea, consigue el reconocimiento de la Academia de Hollywood, quizá aún no sea demasiado tarde para un maridaje entre éxito y calidad. Crucemos los dedos para que así sea.
Aprovechamos esta noticia para recomendaros un recurso electrónico de gran
interés, Europa Film Treasure.
Esta
web ofrece la posibilidad de consultar el patrimonio cinematográfico de
diversos países europeos desde el año 1895 hasta nuestros días. La colección
está conformada por films y documentales con un metraje que no supera la hora
de duración. Además, el sistema de búsqueda permite localizar las obras a
través de diferentes filmotecas, por país, género, en función a si éstas son
sonoras o mudas, en blanco y negro o color, y por palabra clave, título,
director o actor. Por otra parte, a través del apartado Film archives se pueden
buscar los films a través de un mapa.
Además
de visualizar la película, que generalmente se ve en excelentes condiciones,
sin problemas en la carga del vídeo, se puede investigar sobre el film a través
de su ficha técnica y una explicación sobre el mismo, su director o
cualquier dato importante.
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